El médico coreano-estadounidense, Jim Yong Kim, asumió este lunes las
riendas del Banco Mundial y se mostró abierto a la posibilidad de que
la institución ofrezca asesoría técnica para enfrentar problemas
estructurales en países desarrollados como Grecia.
Kim, que dirigió el Dartmouth College en Nueva Hampshire, asume la
presidencia de un organismo que lucha contra la pobreza en un momento en
el que la crisis de deuda de la eurozona empieza a cobrarse un precio a
nivel global.
La posibilidad de ayudar a países desarrollados marcaría un gran
cambio de rumbo para una institución tradicionalmente enfocada en
combatir la pobreza en los países en desarrollo.
«Sólo vamos a los países cuando se nos solicita, pero siento que el
conocimiento que tenemos podría ser relevante en muchos países del
mundo, incluyendo a los de altos ingresos», dijo Kim a la prensa en su
primer día como presidente del Banco Mundial.
«He hablado con nuestro personal y siente que tiene una experiencia
relevante que podría agregar valor, y si ese es el caso y se nos llama,
yo podría estar abierto a la posibilidad» de ayudar a Grecia, agregó.
La candidatura de Kim por parte de la Casa Blanca chocó con las
propuestas rivales de candidatos de países en desarrollo. Fue la primera
vez en la historia del Banco Mundial que la titularidad estadounidense
del puesto fue desafiada por naciones que quieren una oportunidad de
liderar la institución.
A diferencia de anteriores líderes del Banco Mundial, Kim no es un
político, un banquero o un diplomático de carrera. En cambio, su trabajo
se ha centrado en llevar atención médica a los pobres, ya fuera
combatiendo la tuberculosis en Haití y Perú o luchando contra el VIH y
el sida en las prisiones rusas.
En un correo electrónico enviado al personal del Banco Mundial, Kim
dijo que su prioridad es intensificar los esfuerzos del banco por ayudar
a los países en desarrollo a proteger el crecimiento y el empleo.
«La economía global sigue siendo vulnerable», dijo Kim en un correo.
«El banco está listo para apoyar a los países en el diseño y aplicación
de estrategias a largo plazo para un crecimiento sostenible, inclusivo».
Kim dijo que ninguna otra organización puede combinar la experiencia
sobre el terreno, el conocimiento y el análisis para abordar su
principal misión de erradicar la pobreza.
Mientras Europa lucha por controlar su crisis, nuevos datos
manufactureros de China, la segunda economía más grande del mundo,
mostraron el lunes un declive aún mayor en los pedidos de exportación.
La desaceleración del crecimiento global afecta a los ya escasos
ingresos gubernamentales de los países más pobres, lo que podría
obligarles a acudir al Banco Mundial para recibir más asistencia
financiera.
La asistencia del Banco Mundial para países de ingresos medios
también podría crecer si muchos se encuentran incapaces de obtener en el
mercado la financiación que necesitan.
El predecesor de Kim en el Banco Mundial, Robert Zoellick, aumentó
los préstamos a países en desarrollo en 2009 tras una crisis financiera
global y una subida récord en los precios de alimentos y petróleo que
provocó revueltas populares en algunos lugares de África.


