Si bien todos los partidos políticos y sus candidatos coaccionaron el
voto en las elecciones del domingo pasado, nadie puede ni debe
deslegitimar la determinación de los electores al emitir su sufragio.
Las fallas encontradas no ameritan la anulación de los comicios.
Por ello, los ahora ex aspirantes tienen que asumir los resultados de
los comicios, respetar a las instituciones en materia electoral
encargadas de vigilar el proceso y declarar oficialmente a los
triunfadores, y no incitar a sus simpatizantes a violar el estado de
derecho.
«Conserven la calma y privilegien la tolerancia» , demandó Enrique
Vega, a nombre de 1,200 observadores electorales agrupados en cinco
organizaciones que respaldó la Organización para las Naciones Unidas
(ONU).


