Altamira vencía 3-1 al Atlas en el partido de presentación de ambos
en la Copa MX, pero una falla en dos de las torres de suministro
eléctrico al minuto 65 obligó a suspenderlo y tras 40 minutos de pausa,
aunque sí se veía bien para jugar, el silbante León Vicente Barajas
decidió posponerlo.
Estudiantes, de la Liga de Ascenso, llevaba ventaja de 3-1 con goles
de César Morales (18), Fernando Vázquez (27) y el argentino Cristian
Lillo (29), mientras Jahir Barraza había adelantado por los rojinegros, a
los cuatro minutos.
Luego de la suspensión, a los 18 minutos de la pausa se habían
encendido ya todas las luces de dos de las torres, pero ni el silbante
ni el comisario del partido optaron por que se siguiera el duelo. Poco
después volvieron a apagarse cuatro de las torres del mismo lado.
En una versión extraoficial, tras negociaciones entre el comisario,
el silbante y un representante del cuadro tapatío, se manejó que fueron
estos quienes se negaron a que siguiera el partido a menos que regresara
la totalidad del alumbrado, aunque sí había condiciones para jugar.


