Un Barcelona muy superior dejó que el Real Madrid saliera vivo del Camp Nou (3-2) cuando ya estaba fundido. Una clarísima ocasión malograda por Messi y un error garrafal de Valdés en la recta final dejan el título de la Supercopa abierto para la vuelta.
El Barcelona se hizo desde el principio el amo y señor del césped, ante un Real Madrid que esperaba atrás y se dedicaba a buscar claramente el contraaque, aunque trató de dar un paso adelante en la segunda parte confiando en la pegada de sus figuras y finalmente logró un resultado relativamente bueno para la vuelta.
Los azulgrana avasallaron, no obstante, en la primera parte a los blancos presionando muy arriba y tocando, dirigidos por su habitual cerebro, Xavi Hernández.
Tras el descanso, el Real Madrid pareció dar un paso adelante llegando un poco más a la meta contraria, hasta el punto de abrir el marcador, de nuevo, en una ocasión a balón parado.
En un saque de córner, Cristiano Ronaldo, hasta ese momento muy gris, logró adelantarse a Sergio Busquets para cabecear el balón al fondo de las mallas azulgrana (55’), aunque poco duró la alegría del visitante.
Apenas un minuto después, Mascherano enviaba un pase largo de izquierda a derecha, y Pedro se fue en velocidad superando a Fabio Coentrao para marcar el empate ante la salida de Casillas (56’).
Tras los dos goles, el partido entró en una fase loca con el balón yendo de un lado a otro del campo y ocasiones para ambos equipos.
El técnico blanco optó entonces por dar entrada a Angel Di María por Callejón (65’), buscando aprovechar la velocidad del argentino, mientras también ponía a Gonzalo Higuaín en el lugar de Benzema (60’).
Cuando más disputado estaba el juego llegó el segundo gol azulgrana al transformar Messi un penal cometido por Sergio Ramos sobre Andrés Iniesta (69’).
El segundo tanto azulgrana cayó como un jarro de agua fría entre los blancos, que poco después veían como Xavi Hernández aprovechaba un gran pase entre dos defensas de Iniesta para hacer el 3-1 sólo ante Casillas (77’).
El tercer tanto parecía la puntilla para un Real Madrid, en el que un combativo Di María aún tuvo fuerzas para presionar a Valdés tras una cesión no muy peligrosa y arrebatarle el balón para hacer el 3-2 definitivo.
El trofeo se decidirá el próximo miércoles en el partido de vuelta en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.


