Barack Obama afirmó ayer que el escándalo que costó el puesto al director de la CIA, David Petraeus, no tuvo consecuencias sobre la seguridad nacional de Estados Unidos y defendió enérgicamente a Susan Rice, su embajadora ante la ONU en relación al ataque en Bengasi.
“No tengo pruebas, según lo que he visto, de que se haya divulgado información secreta que pudiera tener consecuencias negativas sobre nuestra seguridad nacional”, dijo Obama en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
Petraeus, general retirado, renunció el viernes a su cargo de director de la CIA luego de admitir una relación adúltera con su biógrafa, Paula Broadwell.
El escándalo se extendió con el cuestionamiento del general John Allen, comandante de las fuerzas de la coalición internacional en Afganistán. Su nominación a la OTAN fue suspendida el martes por Obama, luego de la apertura de una investigación por mensajes inapropiados que el jefe militar habría intercambiado con Jill Kelly, amiga de Petraeus.
El caso repercute en el Congreso, con audiencias sobre el ataque que costó la vida a cuatro estadunidenses, entre ellos el embajador en Libia, el 11 de septiembre en Bengasi.
Pese a dimitir, Petraeus aceptó declarar sobre este caso ante el Senado para mañana, reveló el senador republicano John McCain, quien acusa al gobierno de Obama de haberse negado a reconocer inicialmente el carácter terrorista del ataque.
Rice fue ampliamente criticada luego de decir, apenas días después del ataque al consulado estadunidense en Begasi, que de acuerdo a investigaciones de los servicios de inteligencia todo empezó con una “protesta espontánea” contra un filme antiislámico rodado en EU que luego “degeneró” en un ataque a la representación diplomática, pero Obama salió en su defensa.
Información confidencial
Agentes del FBI encontraron material con información clasificada en la residencia de Paula Broadwell, la presunta amante del ex director de la CIA, David Petraeus.
Por otra parte, ayer se dio a conocer que Jill Kelley es cónsul honoraria de Corea del Sur en Estados Unidos, se informó ayer.
Dos miembros del Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur indicaron que fue nombrada en agosto pasado.
Kelley fue designada tras recomendaciones de la embajada de Corea del Sur en EU.
Identifican a agente
El elemento del FBI que comenzó la investigación sobre los correos amenazadores de la ex amante de David Petraeus, y que acabó con su dimisión, es Frederick W. Humphries II, según reveló The New York Times.
Humphries, de 47 años, es un veterano investigador a quienes sus colegas describen de “fuerte carácter” y con amplia experiencia en la agencia federal.


