El vehículo que trasladó los restos de las víctimas del avionazo en Iturbide, entre los que se encuentran los de la cantante Jenni Rivera, llegaron al anfiteatro del Hospital Universitario de Monterrey.
Momentos antes, al hospital civil, arribaron familiares de Jacob Llenares, quien era el maquillista de La Diva de la Banda.
A las afueras del anfiteatro esperaron una importante cantidad de medios internacionales que buscan captar a los familiares y la llegada de los restos.
Alrededor de las 17:30 horas, la unidad del Servicio Médico Forense, abandonó la zona de la tragedia. La camioneta con los restos humanos, fue custodiada por personal de Fuerza Civil.
Lo anterior ocurrió siete horas y media después de que las autoridades investigadoras reiniciaron la búsqueda de evidencias en el paraje conocido como Tejocotes, en el poblado La Colorada.
Además, fueron traslados los restos de seis personas más que viajaban en el avión siniestrado.
Las investigaciones iniciaron a las 10:00 horas del lunes, luego de que arribaron al lugar elementos de Servicios Periciales de la Procuraduria de Justicia.
A la llegada de los elementos estatales, el acceso a la zona de la tragedia fue restringida por personal del ejército mexicano.
Tras la orden emitida por el agente del Ministerio Público de la Procuraduría General de la República, se instalaron dos filtros.
Uno de ellos en el kilómetro 51 de la carretera Iturbide-Galeana y el segundo a cinco kilómetros del poblado La Colorada.
Durante la presencia de los investigadores de campo, los militares se mantuvieron en alerta sobre la brecha a 3 kilómetros del paraje El Tejocote, donde se estrelló la nave.
Las camionetas que trasladaron al personal de servicios periciales, circularon a través de una estrecha brecha. El angosto camino dificultó por minutos el acceso de los vehículos, ya que los caminos circundaban cerca de los acantilados.
Los peritos que acudieron hasta el lugar, tuvieron que buscar evidencias en un radio superior a los 400 metros a la redonda. Lo anterior se se debe a que al explotar la nave, esta se fragmentó y los restos se esparcieron ente los matorrales.


