El exciclista estadounidense Lance Armstrong asegura en una entrevista con Cyclingnews que su generación «no es diferente de cualquier otra» y que ninguna «ha sido ejemplo de limpieza» y pide una ‘comisión de la verdad’ sin participación de la Unión Ciclista Internacional (UCI).
«Ninguna generación ha sido ejemplo de limpieza: ni la de Merckx, ni la de Hinault, ni la de LeMond, ni la de Coppi, ni la de Gimondi, ni la de Indurain, ni la de Anquetil, ni la de Bartali, ni la mía», añade.
Preguntado si está a favor de que esa comisión facilitara una amnistía completa, Armstrong dice que «de otra manera nadie hablaría» y opina que deberían ser citados para testificar ciclistas de todas las épocas.
El excorredor subraya que la UCI no debería participar en ese proceso y asegura que su presidente, Pat McQuaid, no quiso oír hablar de ello cuando se lo planteó «hace muchos meses».
«Pat sólo quiere ‘salvar su culo’. Es patético», señala.
Armstrong dice que durante su confesión no trató de proteger a nadie, ni siquiera al doctor Michele Ferrari: «Se trataba de hablar de mí y de mis errores, no de nadie más. Sé que eso va contra lo que estamos acostumbrados en los últimos años en el ciclismo, pero solo me interesa responsabilizarme de mis errores».
También considera «irrelevante» que la WADA accediera a rebajar su sanción si colabora, porque «lo que importa es que todo el mundo sea tratado con justicia y por igual. Todos estuvimos en el lío, entonces arreglémoslo entre todos y que los castigos sean equitativos».


