Al profesor Zhang Lin se le ocurrió construirse una casa en la montaña.
Lo único malo es que donde lo hizo no había naturaleza, sino un edificio de 26 plantas abajo de él.
En la zona del Macizo Renji en Beijing, Zhang pasó seis años de su vida en el proyecto. La villa en la montaña, en la parte superior de un bloque de apartamentos de Beijing, llama la atención. Y aunque no le dieron la aprobación a su proyecto, el profesor Zhang Lin trasladó toneladas de roca falsa a la azotea del edificio para la construcción de una vivienda que parezca tallada en la montaña.
Este fue originalmente un pequeño ático cuando lo compró. Pero él transormó eso y construyó esta montaña encima de nosotros», se quejó uno de sus vecinos.
El diario británico Daily Mail explica que durante los últimos seis años, los vecinos del inmueble han denunciado la aparición de grietas, fugas, inundaciones y ruido. «Temen lo peor», recoge el periódico.
Cuando compró el ático, Zhang consiguió los permisos necesarios para construir dos plantas, pero nadie esperaba lo que finalmente preparó.
La historia
Zhang adquirió en 2007 un apartamento de un centenar de metros cuadrados en el ático de una de las torres de la urbanización Park View, en el distritro de Haidian de la capital china.
A continuación, se apropió de todo el espacio de la azotea del rascacielos (1,000 metros cuadrados), sobre la que ha levantado una casa rodeada de un jardín al estilo chino, con piedra artificial y árboles, arbustos. La construcción no cuenta con ningún permiso oficial.
Siempre le estábamos preguntando que qué demonios construía allá arriba», ha declarado a Efe uno de los vecinos del bloque, apellidado Gao, quien ha añadido que «la culpa en realidad no es de Zhang, sino de la empresa de mantenimiento de la zona residencial, que vio lo que pasaba y no hizo ni caso».
Según un anuncio oficial, los servicios municipales han dado 15 días a Zhang para que desmantele la construcción.
La semana pasada se reveló un caso similar. En un centro comercial aún no abierto en la ciudad de Hengyang, en el centro del país, se construyeron varias villas de lujo, que también serán demolidas, por no reunir los permisos necesarios.



