La plantilla integra de los Gigantes de Nueva York completaron el domingo los últimos entrenamientos y viajaron este lunes a Indianápolis, donde disputarán la cuadragésima sexta edición del Super Bowl.
El jugador de línea estelar Mathias Kiwanuka no sólo tendrá oportunidad de entrar en acción en el Super Bowl XLVI, sino que lo podrá hacer en su ciudad natal para enfrentarse el próximo domingo a los Patriots de Nueva Inglaterra.
Kiwanuka no pudo jugar durante el Super Bowl que anteriormente disputaron los Gigantes en 2008 ante los Patriotas debido a una fractura en una pierna, pero esta vez podría pisar el emparrillado del Lucas Oil Stadium, de Indianápolis, para luchar por el título de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).
Kiwanuka tratará de detener al mariscal de campo de los Patriotas, Tom Brady. Kiwanuka, de 28 años, ganó tres título estatales para la Cathedral High School, en Indianápolis, antes de ingresar al Boston College.
En 2007 fue uno de los titulares claves de los Gigantes, hasta sufrir la fractura de su pierna izquierda, que requirió cirugía.
En 2010 jugó sólo tres partidos debido a una hernia cervical, pero esta temporada bloqueó 12 veces e interceptó un envío de Brady en el triunfo de los Gigantes por 24-20 sobre los Patriotas en la novena semana de competición de la temporada regular.
Esta vez tratará de demostrar su calidad de juego, intentando interceptar a Brady y reforzando el cuadro defensivo de los Gigantes, que buscan el cuarto título de Super Bowl de su historia, segundo en las últimas cuatro temporadas.
Ya habían llegado los Patriotas
Una emotiva y cálida despedida realizada en el Gillette Stadium, en Foxborough (Massachusetts), a la que asistieron más de 25 mil aficionados, fue la demostración de apoyo que los Patriotes de Nueva Inglaterra recibieron antes de viajar a Indianápolis.
Robert Kraft, propietario de los Patriotas, agradeció a la afición su presencia y apoyo y les dijo que «este recibimiento, el más cálido en la historia del equipo, nos motiva a viajar a Indianápolis, en donde tendremos que hacer nuestro trabajo».
El entrenador en jefe de los Patriots, el veterano Bill Belichick, dijo: «para nosotros es un gran honor representar a la Conferencia Americana (AFC) y a Nueva Inglaterra en el Super Bowl».
Agregó: «realmente estamos muy entusiasmados con este viaje. Apreciamos el apoyo que nos dan, aunque estoy seguro que podremos ver a alguno de ustedes en Indianápolis».
El estelar mariscal de campo Tom Brady fue breve cuando se dirigió a la multitud, al decir que agradecía la presencia y el apoyo de los aficionados, «aunque me gustaría que todos ustedes pudieran ir con nosotros» a Indianápolis.
Aseguró que su viaje a Indianápolis sólo tiene una razón: «dar lo mejor de nosotros; así que nos gustaría tener aún más gente aquí el próximo fin de semana, para celebrar con nosotros».
Mientras que Vince Wilfork reconoció: «haber llegado hasta aquí, ha sido un trabajo difícil, ha sido un largo año, pero ha sido emocionante y de mucho esfuerzo, por eso creemos que podremos conseguir otro triunfo en Indianápolis».
El partido será el de la revancha del XLII Super Bowl, que se disputó en Glendale (Arizona) y los Giants ganaron por 17-14 con un pase de 13 yardas en los últimos segundos del tiempo reglamentario del mariscal de campo Eli Manning al receptor abierto Plaxico Burress.


