El Instituto Nacional de Migración se deslindó de posibles acciones partidistas de sus servidores públicos a favor de algún partido político o sus candidatos, fuera de horarios de trabajo, y estableció su respeto irrestricto a la normatividad electoral y administrativa aplicable a todo servidor público.
Por medio de un boletín con el título “No es responsable el INM por acciones partidistas de sus funcionarios”, ese instituto informó que todo funcionario tiene derecho a realizar actos de proselitismo.
Sin embargo, dejó en claro que esto será posible, “siempre y cuando no lo haga ostentando su cargo, dentro de su horario laboral, durante misiones de carácter oficial, en instalaciones institucionales o empleando recursos que tenga a su alcance en virtud de su encargo, de conformidad con el marco jurídico aplicable”.
La aclaración del INM se da después de la difusión de un audio en el que presuntamente la delegada en Puebla de esa institución, Rocío Sánchez de la Vega Escalante, ofrece un pago por cada militante panista llevado a votar a favor del precandidato presidencial Ernesto Cordero.


