Unos 3.7 millones de personas participaron ayer en toda Francia en las distintas manifestaciones celebradas contra los atentados de la semana pasada, informó el Ministerio del Interior, que consideró que se trata de una movilización “sin precedentes”.
Previo a las manifestaciones, los ministros del Interior de 11 países de la Unión Europea y el fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, se reunieron en París para expresar su compromiso de luchar juntos contra el terrorismo e intensificar los controles.
El terrorismo nos afecta a todos, no diferencia entre naciones y continentes”, afirmó el titular de Interior francés, Bernard Cazeneuve. El ministro galo anunció para los próximos días una reunión de crisis de los responsables de Interior de la Unión Europea (UE). Según fuentes comunitarias, esta cita podría tener lugar el próximo viernes en Bruselas.
La protesta más multitudinaria, de entre 1.2 y 1.6 millones de personas, según cálculos provisionales ofrecidos por los medios, tuvo lugar en París, pero el Ministerio no pudo ofrecer una cifra exacta dado que la masiva participación desbordó el recorrido oficial previsto.
El pueblo francés ha aportado la respuesta más bella” contra el terrorismo, afirmó ante una representación de policías y gendarmes el primer ministro, Manuel Valls, que dijo estar orgulloso de la movilización de sus compatriotas.
París, en su opinión, se convirtió en “la capital mundial de la tolerancia, la libertad y la fraternidad”, debido a la presencia de cerca de medio centenar de jefes de Estado y de gobierno junto al presidente galo, François Hollande.
La respuesta ciudadana en el resto de ciudades del país también fue masiva, con unos 2.5 millones de ciudadanos en las calles, según los medios, en repulsa de los atentados yihadistas que cobraron 17 vidas y acabaron con la muerte de los tres autores de los hechos.
Una de las ciudades en las que el respaldo popular fue más numeroso fue Lyon, con unos 300 mil ciudadanos, según cifras policiales citadas por Le Figaro.
Otras 140 mil, según estimaciones provisionales de las autoridades locales, tomaron las principales avenidas de Burdeos, mientras que en Rennes cerca de 115 mil se unieron a esa reivindicación, de acuerdo con datos de la prefectura, recogidos por ese diario.
En Grenoble se juntaron, según esa fuente, más de cien mil personas, por encima de los 60 mil de Marsella, o de los más de diez mil de Dammartin-en-Goële, localidad donde fueron abatidos los hermanos Sarif y Chérif Kouachi, autores del ataque al semanario Charlie Hebdo, en el que murieron 12 personas.
La lucha contra el terrorismo islámico no empieza hoy”, afirmó el ministro alemán, Thomas de Mazière, quien señaló que ya se habían acordado muchas medidas. “El día de hoy es la ocasión para acelerarlas y profundizarlas”, aseguró.
En un discurso pronunciado en la gran sinagoga de la Victoria en París, después de haber participado junto con medio centenar de mandatarios del mundo en la marcha de repudio a los atentados de esta semana en París, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, recalcó que “nuestro enemigo común es el islam radical” y “no el islam normal”.
México expresa condolencias
El subsecretario mexicano de Relaciones Exteriores, Carlos de Icaza, expresó al mandatario francés François Hollande, en nombre del presidente Enrique Peña Nieto, la “solidaridad y condolencias” de México con Francia por los atentados en París.
De Icaza fue recibido ayer en la residencia oficial del Palacio del Elíseo por el jefe de Estado de Francia, a quien transmitió un mensaje que le encargó el presidente Peña Nieto.
En el acto, De Icaza estuvo acompañado por el actual embajador de México en
Francia, Agustín García-López Loaeza.
“He venido con un mensaje de solidaridad, de cercanía, de salutación y de mostrar que estamos en este momento difícil con nuestros amigos franceses”, explicó Carlos de Icaza.
CASA BLANCA CONVOCA A REUNIÓN
La Casa Blanca planea una conferencia para febrero sobre los medios para enfrentar el extremismo violento de los ataques de la semana pasada en Francia y los de meses atrás en Canadá y Australia.
La reunión tratará de los esfuerzos internos e internacionales para impedir que los extremistas y sus partidarios se radicalicen, recluten e inspiren a otros para actos violentos.
La Casa Blanca dice que la reunión del 18 de febrero desarrollará una estrategia frente a la amenaza del extremismo. Ciudades como Boston, Los Ángeles y Minneapolis-St. Paul cumplen un papel líder con su enfoque sobre la prevención del delito y la seguridad de la población.
El objetivo es “comprender mejor, identificar y prevenir el ciclo de radicalización a la violencia aquí en Estados Unidos y en el exterior”, indicó un comunicado de la presidencia.
El embajador de Francia en Washington, Gerard Araud, habló de la necesidad de una estrategia global que combine la respuesta militar, la información, la acción policial y la coordinación con países musulmanes.
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