Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
No es la primera ocasión en que Adolfo García Morales, como
secretario de Seguridad Pública estatal, da ruidosas muestras de impericia y
escasez de liderazgo para enfrentar una eventualidad que recae, en mayor medida,
al ámbito de su competencia.
La Seguridad de los sonorenses no puede garantizarse a
balazos o intentando ocultar un hecho tan verificable, como lo ocurrido en
Nogales donde la Policía Estatal se exhibió desmedida, torpe, desvirtuada.
No es percepción, se impone la incompetencia de la
autoridad que se ausenta o se presenta en absoluto desorden.
Adolfo García Morales refleja lo que significa el
gasolinazo: la ciudadanía se cansó de tanto maltrato y de que, además, le
intenten ver la cara negando una realidad insostenible.
Porque no debe desenfocarse, el anidado hartazgo social lo
detona el aumento a las gasolinas, que ahora se aprovecha para violentar, con
propósito de confundir, en apuesta a que se olvide la extendida corrupción y
los abusos de quienes disfrutan del dinero público.
El origen es político-gubernamental, y lo que se observa
son solo consecuencias.
Al Secretario García Morales, la gobernadora Claudia
Pavlovich Arellano lo ha instruido a direccionar los esfuerzos policiales en
beneficio de la gente, como se lo advirtió sacándolos de los bulevares. No ha
ocurrido.
En nogales, policías estatales golpearon mujeres y atemorizaron
niños, así como imprudentemente hicieron detonaciones al aire para repeler la
agresión que habían provocado o agravado al desalojar manifestantes que
bloqueaban el tren.
También es verdad que figuraron personas infiltradas con consigna de agredir y
vandalizar, lo que se evidenció en dos oficiales severamente golpeados.
¿Quiénes son los infiltrados detenidos? ¿Quién los
contrató? ¿No es capaz la Policía –estatal o federal- de investigar quién los
envió? ¿Y la inteligencia del Estado? ¿No les interesa descubrirlo?
Una pista: puede probarse fácilmente que organizaciones
que empadronan vehículos extranjeros, de los pafas, están instalados en los plantones prestando servicios de protesta a algún interesado
en que la exacerbación se mantenga y crezca.
¿A quién obedecen? ¿Quién tiene los recursos para alquilarlos?
¿Es tan difícil detectar al cabecilla y conminarlo a que hable?
El alcalde Cuauhtémoc Galindo Delgado ha estado atento,
cercano a los inconformes, sensible a la
libre expresión, invitando a la civilidad y buscando alternativas para compensar desventajas ocasionadas por
el aumento a la gasolina.
La postura y la actuación de este presidente municipal panista,
hasta el momento, es impecable.
Incluso, mientras García Morales esparcía la falsa versión
de las balas de goma y justificaba su ineficacia difundiendo los rostros
ensangrentados de dos de sus policías, Temo
Galindo comunicaba que había detenido a los infiltrados.
Al aún secretario Adolfo García Morales tendría que mantenerlo
preocupado la unanimidad que produce el tema de su renuncia. La decisión se
antoja necesaria y el momento propicio.
Por su parte, la Gobernadora Pavlovich se presentó en la
Conago y recordó que la estabilidad económica va de la mano con la paz social, “para lo cual deben de analizarse las medidas
necesarias que no afecten a la población ante el incremento de las gasolinas”.
Con tres propuestas específicas, algo que la distingue:
subsidio al transporte público, subsidio a los sectores agropecuario y
pesquero, y un esquema fiscal para que en las gasolineras ubicadas en la
frontera se disminuya el precio.
Por cierto, el lucro de la oposición panistas y de las izquierdas puede tener toda la carga de cinismo
que se reclama, pero es tan natural como esperable.
¿O ya se olvidó como los priístas marchaban contra el
COMUN en tiempos del entonces gobernador Guillermo Padrés Elías?
Si el origen es político-gubernamental, el
aprovechamiento no podría ser de otra especie.
Se les
olvidó la Borregada
Nos preguntaron e indagamos, pero nadie ha podido
pasarnos detalles o fotos de la Borregada
2016 que debió organizar, como cada diciembre desde hace más de 20 años, el
senador Ernesto Gándara Camou.
El último registro al que accedimos, fue de hace dos o
tres años cuando sus seguidores interesados empleaban el evento para presumir
la fortaleza política y la inminente candidatura del priísta ex
alcalde de Hermosillo.
¿Será posible que a sus simpatizantes y amigos se les
haya olvidado acompañarlo, al ya no encontrar la motivación que antes de su
desgracia los organizaba?
¿Recuerdan cuando se decía con orgullo que la tertulia
obedecía a una tradición familiar, sin sesgo electoral?
Para que se le recuerde el abandono al Senador, cuando este o el próximo año retome la Borregada, en autopromoción para el
2018.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Correo: rodrigosotelo69@hotmail.com
Twitter:
@masmedio


