Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
Hasta hace unas horas, no había duda de la participación
de Guillermo Padrés Dagnino en los hechos de corrupción que se le imputan a su
papá, el ex gobernador panista de Sonora.
A Memito se le
atribuían delitos graves como delincuencia organizada y operaciones con
recursos de procedencia ilícita.
Es decir, a este joven se le encarceló nueve meses por
haber ayudado o contribuido –consciente o involuntariamente- a la defraudación
fiscal y desvío de recursos públicos que presuntamente permitió y de lo cual se
benefició el ex gobernador Guillermo Padrés y su familia.
Se decía que la evidente
complicidad del hijo de Padrés, era comprobable en las abultadas cuentas bancarías
que tenía a su nombre.
Incluso, en el marco del litigio quienes acusaron
lograron congelar varias cuentas pertenecientes a los hijos del ex mandatario
panista.
¿Qué pasó? ¿Por qué ordenaron la absoluta e inmediata libertad de Guillermo Padrés Dagnino, preso
desde el 10 de noviembre pasado?
La resolución de la juzgadora Guillermina Matías Garduño
ocurrió luego de que la Procuraduría General de la República (PGR) concluyera
que no existían elementos para seguir el caso en contra de Padrés Dagnino y,
por tanto, ¡se desistiera de la acusación formulada meses atrás!
A esta sorpresiva decisión de la autoridad procuradora que
primero priva de la libertad y luego busca elementos para procesar, se suma que
en marzo pasado un Ministerio Público levantó el aseguramiento de una cuenta
bancaria perteneciente a la familia Padrés Dagnino.
Al hijo no se comprueba participación, lo que ahora oficialmente
se reduce a una sospecha equivocada e injusta, y de la cuenta congelada desde
hace tiempo ya pueden utilizar todos y cada uno de los millones que contiene.
¿Quién tiene una explicación coherente y desinteresada de
lo que está ocurriendo con este tipo de casos que involucran política, pericia
de la defensa y torpeza gubernamental?
Hace unos días el fiscal Odracir Espinoza Valdez, declaró
que el hecho de que una persona –un ex funcionario padrecista, por ejemplo- sea citada a declarar no significa que sea
responsable de lo que se le acusa.
¿Para el particular debemos decir que ni estar preso
equivale a culpabilidad? ¿Corresponde siempre considerar que el sistema de
justicia puede equivocarse o ser incapaz de probar lo manifiesto?
¿Qué ocurrirá con Guillermo Padrés Elías? Si no le están
dando la razón, se robustece la narrativa de la persecución a partir de un
objetivo electoral y con fines partidistas.
Además de que se invita a que se considere la posibilidad
de negociación política y que, por increíble que hasta hace poco parecía, hay
una cacería judicial contra esta familia como escarmiento para el ex
gobernador.
Queda una sensación de impunidad, utilización perversa de
la Procuraduría y debilidad institucional.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Correo: rodrigosotelo@masmedio.com
Twitter: @masmedio


