Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
No se entiende y tampoco justifica, la ligereza con la
que Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez elude su responsabilidad con los
hermosillenses y asigna prioridad a compromisos triviales como atender viajes protocolarios
fuera del estado.
Vía tuiter nos hicieron llegar -¡¿Por qué a nosotros,
pues?!- el siguiente mensaje:
“Ayer el
@maloroacosta en Dgo, ahora desayuno, la ciudad un desmadre, que ya se ponga a
trabajar este novicio” (Sic)
El perspicaz lector tiene razón. Con algún objetivo que se aleja de las
necesidades apremiantes de la ciudad, el Alcalde se trasladó a Durango para asistir
a la Conferencia Nacional de Seguridad Pública Municipal.
No hubo boletín al respecto, razón por la que no
encontramos elementos para dimensionar la importancia del evento y por lo que, en
base a la omisión, podemos confirmar que se trató de un viaje recreativo como pretexto para que Maloro saludara a sus cuates del
gabinete federal.
¿Estamos tan sobrados de ánimo y de bienestar como para
que el Presidente Municipal se ocupe de no desairar a su partido y se ausente
todo un día de la ciudad?
Antes, el pasado 9 de octubre, Manuel Ignacio Acosta
Gutiérrez también se dio tiempo para acudir a la Reunión Nacional de Ciudades
Capitales, celebrada en Xalapa, Veracruz.
Y no es que se aspire a enclaustrar en la aldea al
Alcalde de Hermosillo, rusticidad inaceptable en tiempos de cooperación y
promoción gubernamental; pero la generalizada crisis que se enfrenta y alude en
todo momento, no permite la menor distracción.
Por ello sorprende den lugar a percepciones que se orienten
al exceso de frivolidad o la falta de compromiso institucional.
Como fácilmente puede interpretarse, al ver que una de las
primeras acciones luego de regresar
de Durango, ¡fue llevar a desayunar a su Coordinador del Consejo Municipal de
Concertación para la Obra Pública!
Podrá asumirse que Maloro
y el joven Manuel Ochoa Romo (Cmcop) trataban temas concernientes a sus funciones públicas, pero ¿Por qué no
utilizar las oficinas de la dependencia o de la Presidencia Municipal?
¿Quién o con qué pagan estos viajes y las reuniones de
tipo social que celebra el Alcalde y su equipo de trabajo?
Insistimos, a Maloro
Acosta no se le ve en las colonias y para mantener cercanía con los
hermosillenses no se necesita dinero, hace falta voluntad, sensibilidad.
Por decir lo menos, resulta incongruente distraer
recursos y esfuerzos -por mínimos que
sean- en vacuidades, cuando la anarquía
estructural y la miseria administrativa
heredada ha sido la justificación para la inacción y el incumplimiento de
promesas.
Primera
Dama en el Congreso
No todo es negativo en el Ayuntamiento de Hermosillo,
claro que no; notable y plausible resulta la iniciativa que presentó en el
Congreso la primera dama, Martha Antúnez de Acosta.
La presidenta del DIF, acudió a la sede del legislativo
para promover la homologación de leyes en fomento de la lactancia materna, esto,
para impulsar la salud nutricional de los recién nacidos y la lucha contra el
cáncer de mama.
La Señora fue recibida por los diputados Epifanio Salido
Pavlovich, Flor Ayala Robles Linares, Kitty Gutiérrez Mazón, Iris Sanchez Chiu,
David Palafox Celaya y el Oficial Mayor del Congreso, José Ángel Barrios García.
La esposa del Presidente Municipal, explicó a los
legisladores la esencia de la iniciativa, que consiste en homologar en Sonora,
a la mayor brevedad, cinco leyes relativas a las más recientes reformas y
adiciones en materia de fomento a la lactancia materna.
Se trata de las Leyes de Salud, del Servicio Civil, del
ISSSTESON, para la Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y
Adolescentes y la de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
La
contundencia de García Morales
Con agudeza y entendimiento de la comunicación política,
Adolfo García Morales se anticipó a la estrategia retórica de su antecesor, y
presentó en Contraloría la primera denuncia formal y documentada contra un
integrante del gobierno padrecista.
Mientras Ernesto Munro Palacio se auto elogiaba y
desmentía los señalamientos de quebrantos y desorganización a su paso por la
Secretaría de Seguridad Pública, sin más argumento que la sola palabra; García
Morales presentaba las facturas que sustentan la corrupción detectada.
Munro no puede apelar a la credulidad de quien accede a
escucharlo, ni a la nobleza de las supuestas buenas intenciones con las que se
condujo en el gobierno, sin presentar pruebas tangibles y comprobables.
Las facturas sobre las escobas y las escaleras que
presentó el secretario García Morales, por conducto de la Coordinadora Estatal
de Administración de la Secretaría, son contundentes e incontrovertibles.
Ahora, lo que se espera es que la autoridad judicial haga
su trabajo y sancione a los responsables, ya sea por intención o negligencia.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Correo: rodrigosotelo69@hotmail.com
Twitter:
@masmedio


