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InicioColumna de Rodrigo Sotelo#LaColumna: A todo esto, ¿dónde se mete Javier Gándara?

#LaColumna: A todo esto, ¿dónde se mete Javier Gándara?

Por Rodrigo Sotelo


Con la aparición del movimiento ciudadano en contra de las decisiones hacendarias del Estado y el vergonzante liderazgo  que se confirma en cuanto a deuda pública estatal y municipal, surge la incógnita por el paradero de Javier Gándara Magaña.


En medio de esta tempestad por la que atraviesa su partido, el PAN, urgido de que sus cuadros más representativos salgan a dar la cara y defiendan su política de gobierno, pareciera que el ex Presidente Municipal ha decidido extender sus vacaciones navideñas.


Sobre la carga impositiva aprobada, Alejandro López Caballero fue solidario con su amigo y de inmediato ofreció su público respaldo como alcalde y reconocido especialista en la materia.


Aunque en sentido contrario, también hemos escuchado la opinión del senador Francisco Búrquez Valenzuela.


Pero, ¿y Javier qué opina de la Contribución Municipal o tenencia vehicular? Como declarado aspirante a Gobernador, ¿qué alternativas de solución podría aportar? O mejor, ¿qué le parece lo dicho de que el COMUN es consecuencia de malos manejos financieros en los municipios?


Entre otras cosas, nos salta la inocente pregunta de la ubicación física porque trascendió nuestra agenda provinciana el embarradero fangoso que dejó a su paso por el Ayuntamiento de Hermosillo.


Lo que en su momento fue materia prima para comentarios en los días de transición municipal, ahora es retomado por medios nacionales a raíz de la polémica desatada por la aparición de un listado de estados y municipios que concentran la mayor cantidad de deuda pública.


Hermosillo es el cuarto municipio más endeudados del país, al deber a bancos mil 600 millones de pesos.


De acuerdo a documentos oficiales del Ayuntamiento, los regidores priistas Natalia Rivera, Lupita Olvera, David Palafox, Ariel Burgos y Guillermo Moreno Ríos indicaron que el 75 por ciento de esa deuda se adquirió en la administración del ex alcalde Gándara.


El otro 25 por ciento, también se lo podemos adjudicar porque fue consecuencia de la quiebra que heredó.


Javier Gándara “argumentó” –cuando se vio obligado a salir a excusarse- que cada peso gastado estaba justificado en las obras realizadas en la capital durante su trienio. Fue la salida decorosa, pero la crítica se dirigía a la irracional deuda contraída.


Cómo es posible que un alcalde como Javier Gándara Magaña haya pensado en hacerle una fuente inútil a alguien muy cercana a sus afectos o en remodelar el Parque Madero o el Cerro de la Campana, si sabía que no tenía dinero.


Si tenía que endeudarnos para cumplir este tipo de caprichos que ahora, colateralmente dejan como daño un nuevo impuesto y el ajuste a la alza de los existentes.  


Caray, hay un principio básico, fundamental en la administración pública para evitar los déficits: no gastes más de lo que tienes o el gasto nunca debe superar los ingresos.


Ernesto Cordero Arroyo, senador ex secretario de Hacienda, dice al respecto que para mejorar las finanzas más que revisar impuestos se necesita ordenar las haciendas publicas de los estados y municipios para no gastar de más.


Los municipios deben ser más eficientes -hacer más con menos-, recortar gastos -austeridad-, ampliar la recaudación propia, reducir personal y combatir la corrupción. 


Esto que no se hace o no se cree que se esté haciendo es lo que provoca la reacción iracunda de una sociedad ahora dispuesta a exigir ser escuchada.  


Ayer, Roberto Romero López admitió que hay una percepción generalizada en cuando a que no se sabe en qué y cómo se gasta el dinero público.


Es grave esto que acepta porque habla de desconfianza. 


El Secretario de Gobierno confesó en entrevista que para efecto de la socialización de los beneficios del presupuesto había fallado la comunicación. No es del todo preciso.


El problema es integral. Los académicos que recurren mucho a los conceptos y teorías dirían que la falla es multifactorial: sostenemos que no hubo estrategia y no han podido manejar la crisis con la diplomacia reclamada.


Pero además, Roberto Romero deberá concluir que es imposible informar bien cuando se le confía esta responsabilidad a Subsecretarios extraviados en estériles pleitos con periodistas y medios de comunicación. 


En fin, lo verdaderamente importante en esta ocasión es la llamativa ausencia de Javier Gándara, en el momento que se ha tomado la decisión más difícil en lo que va del sexenio.


Estadio Sonora está casi terminado


Algo tendrá que hacer Vicente Sagrestano Alcaraz, director de la Comisión del Deporte, para evitar que los propios trabajadores de la obra en el Estadio Sonora alimenten la sensación de que se incumplirá con los tiempos de entrega, por los detalles que aún presenta la construcción.


Ayer, a invitación de la dirección de difusión de la Secretaría de Comunicación Social, nuestro reportero pudo realizar un recorrido por este imponente escenario que se alista para la celebración de la Serie del Caribe 2013.


Ahí, en el lugar, se pudo apreciar que así como lo ha reportado el Vinko, se trabaja a marchas forzadas en obras complementarias como estacionamiento y banquetas, así como detallar la entrada y parte del techo, entre otros aspectos.


Lo delicado, es que al platicar con los guachitos que participan en la edificación éstos aseguran que también faltan los baños y la proyección es tenerlo al cien por ciento ¡a mediados de año!


Naturalmente estos ingratos que sólo saben de patear balones, ni enterados están que ahí se jugará la Serie del Caribe el 1 de febrero.


La realidad es que, en su conjunto, el nuevo estadio no está terminado, aunque confiamos en la energía de Vicente Sagrestano para acelerar los trabajos y evitar que los propios trabajadores filtren el pesimismo que los acompaña.

Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.



Rodrigo Sotelo Mendívil


Director General Masmedio


Correo: rodrigosotelo69@hotmail.com


Twitter: @masmedio

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