Por Rodrigo Sotelo
El gobierno de Guillermo Padrés Elías se retrata a la perfección con la polémica ocasionada a partir de la aprobación del presupuesto para 2013, que dentro de sus descuidos ha logrado exhibir el ánimo injerencista del PRI y ha permitido el despertar de una sociedad más participativa.
Del Gobernador Padrés tenemos siempre presente una frase que, creemos, lo marcará y lo describe como gobernante más preocupado por alcanzar la sustancia en beneficio de la colectividad sin el frívolo cuidado de las formas como lo dicta la apariencia:
“Quiero que me recuerden por lo que hice, no por lo que intenté hacer”.
Con los desatinos que ha traído consigo este estilo de gobierno –como toda obra humana-, en esta nueva forma de entender la administración estatal, ha quedado claro que Padrés busca hacer, propone, asume riesgos –muy altos, en ocasiones- y luce indiscutiblemente distinto.
Lo decimos en congruencia, porque así lo hemos expresado en otras ocasiones, y porque percibimos que en este momento se hace un juicio totalitario y en exceso severo de sus acciones.
Entendemos que parte de la culpa la tiene el mismo equipo que rodea al mandatario, exhibido por la circunstancia como incapaz de afrontar la crítica y defender con argumentos sus decisiones, por antipáticas que éstas resulten.
A diferencia de su gente –algunos se salvan, hay que ser justos-, inerte o desfasada al despertar de una sociedad dispuesta a manifestarse en la lógica del ciudadano, pareciera que Guillermo Padrés no se permite confundir deber con popularidad.
Por la falta de estrategia persuasiva, nuestro Gobernador está sufriendo los efectos de un acto sensato de gobierno.
Y el profesionalismo político solamente puede quedar demostrado en los resultados, en el efecto de la actuación pública.
Cuando se impone la determinación de asumir los costos de cualquier decisión y se le acompaña de cierta dosis de tolerancia a la despiadada oposición que no perdona nada y traspasa todos los límites en la disputa por el poder.
Esto incluye, claro, que el gobernante tenga la humildad y los pies en la tierra para ofrecer disculpas, cuando a la discusión seria se le añaden accesorios como deducciones semánticas de una expresión que se presta a la interpretación.
Claudia y Ernesto se meten al debate
En este contexto, la senadora Claudia Pavlovich Arellano, primero, y luego el senador Ernesto Gándara Camou publicaron dirigidos desplegados para cuestionar frontalmente la determinación tomada por el Gobernador Padrés.
Claudia subió el tono que le acostumbramos. Pregunta y acusa a la vez, algo francamente inusual en ella.
Al final del texto, Claudia Pavlovich considera que, como representante de Sonora ante el Congreso de la Unión, es su deber ponderar a la política como el mejor instrumento para servir, “no para servirnos”. Claro, sin tener como propósito polemizar, dijo…
Hay que decir que, aunque simbólico, el posicionamiento de Claudia no tuvo mayor trascendencia fuera de las redes sociales.
En cambio, lo publicado ayer por Ernesto Gándara mereció una hábil respuesta del Gobernador para exhibir lo fácil que resulta señalar sin aportar alternativas de solución.
El Senador priista también realizó un llamado para “rectificar” la decisión de incrementar “desproporcionadamente los impuestos”.
En seis párrafos, el ex alcalde de Hermosillo recrimina que se afecte la economía de las familias sonorenses con la imposición de una tenencia vehicular, que representa sólo el 1.8 por ciento del presupuesto estatal.
“Escuche a la gente, Gobernador”, reitera Gándara Camou, al hacer referencia a las recientes protestas ciudadanas en donde se ha expresado el malestar social por la carga impositiva.
La reacción de GPE
Ante esto, en entrevista el Góber se dijo dispuesto a escuchar las propuestas alternativas del Senador para eliminar la tenencia, en la inteligencia de que Gándara es un hombre que conoce muy bien el país y lo que sucede en otros estados.
“Yo con mucho gusto lo recibo, para que me traiga todas las propuestas que él crea que sean necesarias, que se están implementando en estados emanados de su partido; que me diga cómo le están haciendo y con mucho gusto lo atendemos a él”.
Igual nos manifestamos extrañados por la iniciativa de Ernesto, debemos decirlo.
Dos rapiditos:
“El Chito era buen gallo”.- En medio de esta discusión que nos ha absorbido, a todos, rescatamos un comentario intencionado del secretario de Gobierno, Roberto Romero López.
En su cuenta personal de tuiter, el hombre de las confianzas del Gobernador Padrés escribió, así tan escueto como explicativo, que Florencio Díaz Armenta “era buen gallo, la neta”.
No es difícil suponer que Roberto enviaba mensaje a Francisco Búrquez Valenzuela.
Perla no tiene guaruras, aclaran.- Y por si le faltara algo, ayer volvió a ser materia de comentario –negativo, como ha sido-, la diputada local panista, Perla Zuzuki Aguilar Lugo.
La historia es medio bizarra pues sucedió que sin tener intención de hacerlo, su propio chofer expuso a la legisladora al protagonizar un intercambio de mentadas con un particular en los alrededores del Congreso, ¡por un espacio para estacionar su vehículo!
Ya luego se generaron historias alrededor del incidente, con la conclusión de que se trató de un pleito doméstico en donde sí participo un empleado de Perla, pero no pasó a mayores.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios
Rodrigo Sotelo Mendívil
Director General Masmedio
Correo: rodrigosotelo69@hotmail.com
Twitter: @masmedio


