Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
Una absoluta decepción, producto de malas decisiones o
elecciones cupulares, han representado para el PAN en Sonora las dirigencias
que aún detentan, aunque en lo virtual, Leonardo Guillén Medina y Eduardo
Romero López.
A Eduardo Romero se lo comieron sus descubiertas y
denunciadas deshonestidades durante su confortable y rentable estancia en el
Instituto Sonorense de Educación para los Adultos, ISEA.
Como dirigente municipal del PAN en Hermosillo, Romero
desapareció prácticamente desde su abrupta llegada. Lo asustaron y nulificaron
con un par de denuncias en la Fiscalía Anticorrupción de Sonora.
A Leonardo Guillén le quedó gigantesco el desafío de
conducir con pulcritud la etapa de renovación, en la inteligencia de que el trance post
derrota demandaba habilidad política, un rol secundario, subordinarse a la institución
y disposición a conciliar con todas las partes.
Guillén nunca entendió -o alguien lo confundió-, que su
etapa era transitoria y su tarea esencialmente unir con destreza los fragmentos
en que sus similares padrecistas había
dinamitado al PAN.
Guillén creyó que podía quedarse con la dirigencia, escupió al CEN de su partido y se enconó
con quienes le dieron la oportunidad y le depositaron confianza.
Condujo –es un decir, para ellos se creó una comisión
organizadora- con desaseo el proceso de selección de la nueva dirigencia y
complicó la llegada de David Galván Cázares, alimentando la idea de imposición.
Romero ni eso; el aún líder
de los panistas en la capital entró cómodamente en una especie de letargo,
con el característico adormecimiento e inactividad –para el caso- partidista.
Los dos, en el momento que mayor acción y atención
demandaban la militancia y los simpatizantes que conservaban.
Del idealizado dirigente audaz que se esperaba, tanto en
el Estatal como para lo Municipal, se obtuvo un perfil consumido por la
realidad propia y la del quebradizo escenario que se pisaba.
Es lastimoso para el equilibrio político que requiere el
Estado, pero no se exagera si se sostiene que el PAN no tiene dirigentes.
Que el PAN vuelva a ser oposición responsable y
propositiva –si alguna vez lo fue-, que como consecuencia reinstale el
entusiasmo al panismo, debe ser la ocupación principal de David Galván y su
gente.
Además de sustituir a Eduardo Romero para impedir más
desprestigio y que éste pueda atender sin protección partidista sus detalles legales.
Es tan simple, como complicado.
Diputada
exiliada, pero de excelencia
Como complemento a lo ya dicho, agréguese que en el PAN
Sonora ocurre algo curioso: por rencillas internas, marginan a militantes con
cargos públicos, mientras que organismos internacionales los reconocen por
representar un alto liderazgo político.
Es el caso de la diputada Sandra Hernández Barajas, premiada
por la Fundación Global Quality como “Mujer de Alto Liderazgo Político”.
La legisladora del V Distrito recibió placa y estatuilla,
y previamente se leyó una semblanza en donde se destacó su trayectoria laboral tanto
en el ámbito político, educativo y turístico.
El Galardón Gold
Elite se entrega 4 veces en el año, y entre los que lo han recibido se
encuentran personalidades como el empresario Carlos Slim, la periodista Lolita
Ayala y ex presidentes de la República.
“Este premio es
gracias a mis representados y a las personas que me nominaron, mi partido,
Acción Nacional, gracias a cuyos principios me he conducido…”
¿Paradójico, no?
Algo
anda mal en seguridad
Urge que el secretario Adolfo García Morales y
autoridades municipales encuentren una respuesta efectiva y convincente al
reclamo unísono de mayor seguridad pública para la capital y demás regiones del
estado.
La percepción ya se descontroló, literalmente a
machetazos; son demasiados los hechos delictivos que se consuman y que demandan
algo más que voluntad y proyectos a futuro.
Ayer, el dirigente electo del PAN denunció en redes el ataque
a una propiedad de sus padres -quebraron vidrios de un carro y sustrajeron
pertenencias- , en pleno día y por fuera de su domicilio.
Lo que le ocurrió a la familia de Galván no puede ser más
grave que lo sufrido por cualquier otro hermosillense afectado, pero sí más
trascendente.
Casi al mismo tiempo, se viralizaba un asalto a punta de pistola en el fraccionamiento
Villas del Real, con la particularidad de que, en el escape, el delincuente
robó un vehículo ¡con dos menores a bordo!
Antes, consternó a todos la violación de una jovencita en
las Quintas, sin olvidar lo que a diario ocurre en el Poblado Miguel Alemán o
en los alrededores del Cerro de la
Campana.
Es justo admitir que se advierte por ahí algún esfuerzo medianamente
coordinado, aunque insuficiente frente a la realidad que exhibe capacitación
insuficiente, falta de equipamiento, tecnología
y sensibilización de las distintas corporaciones policiacas.
En Adolfo García Morales vemos, cuando menos, deseo de responder
a la obligación como secretario, de informar, de modificar este flagelo; pero, ¿alguien
sabe algo de la señora Alba Celina Soto Soto, coordinadora de seguridad ciudadana?
El descaro con que actúa la delincuencia, supone falta de
autoridad.
Jóvenes
panistas, activos
Descubrimos que el dirigente juvenil del PAN, Juan
González, mantiene interesante dinamismo que incluye actividades de descacharre
en la capital y hasta apoyos escolares con pretexto del regreso a clases.
Vaya, no todo está perdido en este partido.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Correo: rodrigosotelo69@hotmail.com
Twitter:
@masmedio


