Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
El maquillado
informe al primer mes de gobierno en el Ayuntamiento de Hermosillo, define
o confirma el estilo de Manuel Ignacio
Acosta Gutiérrez: simulación, frivolidad y descargo de culpas para
justificar la manifiesta impericia
con la que inició su administración.
Para el hermosillense desligado de los intereses
políticos con que se conduce el Presidente Municipal priista, debe representar una ofensa el culto a la personalidad y la insuficiencia
que exhibe éste y el equipo que lo acompaña.
Hablar de avances
en tan poco tiempo, no solo resulta innecesario
e insustancial; representa un flagrante
engaño que distrae de lo importante y urgente: concentrar recursos y esfuerzos
en las eventualidades del día día y
en la remediación del desorden recibido.
Porque se acepta y entiende el rezago histórico con el que arranca Maloro Acosta, aunque
esta condición desfavorable no justifica desatenciones
o actitudes triunfalistas prematuras.
La nueva administración municipal ha brillado, sí, pero por
deficiente y mediática.
Leímos en periódicos, ¡porque Comunicación Social eliminó
a este portal de su lista de medios! (no es buen síntoma la intolerancia), que Maloro ofreció conferencia para enlistar los logros de su gestión a
30 días de asumir la Presidencia Municipal de Hermosillo.
En
la expectativa efectista, a la que apela en abuso de la
credulidad informativa o pobreza de
crítica que ahora prevalece, Manuel Ignacio Acosta informa lo siguiente:
La reparación de 20 mil baches y el recarpeteo de
60 mil metros cuadrados, con énfasis en bulevares; el arreglo de colapsos en la
red de drenaje y atención inmediata de fugas; limpieza y desmonte de 2 millones
165 mil metros cuadrados de parques, plazas y camellones.
¿Quién le diría al alcalde que se ayuda o conforma al
ciudadano con anuncios festivos de trabajos
a medias o parciales?
A Maloro lo
están engañando y nos intenta aplicar
la misma dosis.
Es mentira esa cantidad de baches tapados, como lo fue la promesa incumplida de eliminar retenes, que en el discurso ahora se
presentan como filtros para la
conducción responsable, y que en la práctica sigue siendo una estrategia ilegal y para la extorsión.
¿Alguien puede creerles que esta repudiada medida
cambiará el sentido recaudatorio, haciendo
lo mismo y con los mismos?
Esta inclinación a lo irregular, impide que el gobierno de Manuel Ignacio Acosta cumpla con la promesa de mayor seguridad en
las colonias, donde se percibe ha incrementado la delincuencia.
En días pasados hubo manifestación de vecinos en Miguel
Alemán, ante la negligencia del
ayuntamiento que no atendió fuga de drenaje; mientras que asociaciones
protectoras de animales recriminan desinterés y mal trato en antirrábico.
Tan poco aparece en el reporte la cantidad de colonias
visitadas por el Presidente Municipal o algún funcionario de su gobierno, ni
los programas municipales que se han implementado en beneficio de la gente.
En
la realidad, han sido 30 días de excusas, ineficacia y
demagogia para justificar el incumplimiento de compromisos y la incapacidad
para encontrar solución a las más elementales necesidades de los
hermosillenses.
Funcionario
con casa en Los Lagos
Por cierto, de Manuel Ignacio Acosta también recordamos
que al presentar su declaración patrimonial, en campaña, se comprometió a que
ésta sería una práctica de transparencia y honestidad que se exigiría a sus
principales colaboradores.
Pues bueno, tal vez no esté enterado pero por medio de
este espacio le informaremos que un director suyo, con amplia experiencia
gubernamental y partidista, está por mudarse a una ostentosa residencia que se
construyó en Los Lagos.
Esperaremos a conocer el patrimonio que reporte este
funcionario, como parte de las acciones de gobierno que prometió Maloro en combate a la corrupción, para
revelar los detalles que ya deben estar, desde luego, en el escritorio de
nuestro alcalde.
“Por un gobierno
honesto y eficaz”, decía al asustarse del nulo disimulo con que hacían esto
mismo los que se fueron.
¿Dónde
quedó el Borrego?
En el apartado de las intrascendencias, recogemos ociosa
pregunta que vía Facebook nos hacen
llegar sobre la inactividad que presenta el senador Ernesto Gándara Camou.
El agudo lector que nos contacta, recuerda que hasta hace
pocos meses este priista se paseaba por todo el estado, de norte a sur, so pretexto
de su labor legislativa y con la intención de posicionarse como candidato de su
partido al Gobierno del Estado.
“Y ahora que Sonora
está sufriendo, luego de las lluvias que ocasionó Marty, el Borrego Gándara ni
si quiera se tomó la molestia de enviar un boletín para decirnos que está
preocupado por su municipio o por el sur, donde presumía contaba con mayores
simpatías”.
En su “defensa”
diríamos que este comportamiento no es tanto una manifestación de ingratitud o
desinterés.
Si se le analiza, Ernesto Gándara es un personaje que ha
demostrado consistencia al buscar siempre lucro electoral, aunque con marcadas
limitaciones que le han impedido alcanzar sus objetivos políticos.
Los aviadores de Eduardo Romero
El nuevo director general del Instituto Sonorense de
Educación para los Adultos, ISEA, Fermín Borbón Cota, reveló haber detectado 70
puestos de trabajo que no se justifican ¡y que no se sabe de quiénes son!
Es decir, este maestro descubre la red de aviadores que Eduardo Romero Campa, el anterior director y
actual dirigente municipal del PAN, utilizó para proyectarse políticamente en
busca de una candidatura a diputado.
No se ha advertido en su dimensión, pero se sabe que la
perversión que se señala llegó al extremo de no sólo crear plazas para
promoción del director, no de la dirección, si no que quitaron funciones a
quienes ahí estaban para concentrarlas en la oficina del secretario particular.
Y nosotros que llegamos a pensar que Eduardo Romero era
un caso atípico que discrepaba del
prototipo Nuevo Sonora.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Correo: rodrigosotelo69@hotmail.com
Twitter:
@masmedio


