Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
El empresario panista Edmundo García Pavlovich, nos envía
la sugerencia de checar un video en
el que promueve sus aspiraciones electorales para lograr un Hermosillo de primer mundo a través de lo que llama City Manager.
La invitación de Mundo
García nos sirve para establecer la terna que en este momento disputa la
candidatura del PAN a la Presidencia Municipal de Hermosillo.
Mundo plantea
la necesidad de un gobierno municipal profesional, donde sus funcionarios
deberán entregar resultados para permanecer en el cargo.
El ex diputado local le apuesta al hartazgo que el ciudadano
dedica a los políticos, a los partidos y a los gobiernos tradicionales que
privilegian compromisos y afinidades, en sacrificio de la honestidad y la
eficiencia.
No suena mal, aunque la idea no es nueva y pareciera
inacabada. Y no suena mal porque es un típico lugar común.
La propuesta es inviable porque surge de un militante de
partido, y no se puede entender que el empresarial concepto de Gerente –en este caso de Ciudad– se adorne al grado de que resulte incomprensible
para un hermosillense promedio.
¿Quién le diría a Mundo
García que podría ser rentable ir a hablar de un City Manager en la López Portillo, en Villas del Real o en Altares?
¿Creerán que es un término universal o que en toda
colonia de la ciudad lo utilizan o visualizan como alternativa de solución al bache, la inseguridad o a la falta de
alumbrado público?
Otro aspirante es el ex Secretario de Desarrollo Social y
actual diputado federal Javier Neblina Vega.
Neblina reapareció en días pasados con el anuncio de que
entregaría las alarmas que prometió durante su campaña a la Cámara de
Diputados.
Javier Neblina es el panista local de mayor experiencia
electoral, uno de los pocos que ganó la elección en la que compitió en 2015.
La estrategia de las alarmas y la etiqueta de ganador lo colocan
en competencia, aunque no tiene equipo ni estructura, además de que representa
parte del reciente pasado de corrupción que el panismo quisiera olvidar.
Finalmente, hay que considerar con seriedad al senador
Héctor Larios Córdova.
Ayer, este legislador acudió al Congreso del Estado a
entregar más de 40 mil firmas de hermosillenses que respaldan su iniciativa “Que nos caiga el veinte”.
No es poca cosa, más bien es un enorme logro de un personaje
que hasta hace meses no consideraba el respaldo ciudadano para mantenerse en
política.
A Larios se le reconoce influencia partidista, vocación legislativa,
experiencia política y relaciones nacionales. Y es el único panista
hermosillense con un equipo fuerte y vigente al interior del CEN, del PAN
Sonora y del PAN Hermosillo.
Si Héctor Larios se decide a aceptar la candidatura,
propuesta que le hacen insistentemente al interior del PAN, no hay duda que el
Senador sería el candidato de este partido a la alcaldía de la capital.
Larios reúne las características de capacidad y experiencia,
indispensables para el pretendido contraste con el virtual adversario; además
lograría unidad interna en torno a su proyecto.
Creemos que entre este Senador y Javier Neblina, se
encuentra el próximo candidato del PAN que habrá de enfrentar al secretario
Ernesto De Lucas Hopkins o al diputado Ulises Cristópulos Ríos.
En el PRI se piensa que la proyección o posibilidad de
triunfo no puede ser tan favorable como parece. Y tiene razón.
El problema para el partido en el gobierno es que tendrá
que ganarse a sí mismo para repetir en el Ayuntamiento, algo que han podido
hacer por décadas de desprestigio y rechazo social.
Al PAN lo ocupa una definición y la dificultad de una
contienda electoral adversa.
El PRI debe, entre otras cosas, cuidar que lo que parece
un regalo no los inmovilice, es decir, que el exceso de confianza no complique
o distraiga del objetivo.
Retener la alcaldía y mantener la mayoría de diputados
locales.
A pesar del propio PRI, si es necesario.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Correo: rodrigosotelo@masmedio.com
Twitter: @masmedio


