Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
Cuando apenas se había decidido a abrirse a los medios en
promoción de su aspirada labor anticorrupción, el fiscal Oadrcir Espinoza
Valdez fue sorprendido con una infausta noticia: Guillermo Padrés Dagnino sale
libre.
El desistimiento de la PGR que no encontró o pudo encontrar
elementos para mantener preso al primogénito del ex Gobernador y la orden
judicial de dejarlo en libertad inmediata
y absoluta, le cayó como balde de agua fría.
En la Fiscalía Anticorrupción de Sonora nunca lo
imaginaron, no lo creían, por lo que no estaban preparados para enfrentar este
revés jurídico que a ellos también involucra.
Para la bandera anticorrupción que se enarbola, la
familia Padrés Dagnino es el principal insumo.
Tal vez Odracir Espinoza ahora prefiera omitirlo, pero la
Fiscalía que encabeza se justificó –precisamente- en la necesidad de castigar
los presumibles hechos de corrupción ocurridos en la administración de
Guillermo Padrés Elías.
Desde septiembre de 2015, se han desahogado en la FAS
miles de diligencias, se han citado a cientos de ex funcionarios, hay decenas
de expedientes, carpetas de investigación.
Odracir se ufanaba de la pulcritud en las
investigaciones, alardeaba de la coordinación con la Procuraduría General de la
República y la Fiscalía General de Justicia del Estado.
Ponía como símbolo de deshonestidad a la familia Padrés,
sus amigos, cómplices y funcionarios de primer, segundo y hasta tercer nivel.
Hay que admitir que sus sospechas siempre han sido
compartidas por la mayoría, aunque la eficacia de este personaje y la Fiscalía será
medible solo en la consignación de servidores o ex servidores públicos que
realizan actos que afectan el patrimonio de los sonorenses.
Y si los hay como se asegura y percibe, pero no logran
sancionarlos, por lo menos esta frustrante imposibilidad debe entenderse como
ineptitud.
La tarea de Odracir Espinoza no puede ser el escarnio o
el prejuicio, es el castigo fundado en la correcta aplicación del estado de
derecho.
¿Por qué ahora se esconde y manda decir que “el asunto es competencia de la PGR, la
Fiscalía Anticorrupción no tiene nada que declarar al respecto”?
¿Por qué? Si a inicios de semana hasta explicaba a
Televisa Sonora qué tanto tuvo que ver la Fiscalía Anticorrupción en el
encarcelamiento de Guillermo Padrés.
¿Cómo se silencia quien inicia esta investigación –donde se
implica a memito– y que está obligado
a colaborar aportando las pruebas necesarias para castigar el desvío de recursos y lavado de dinero?
¿Quién le sugiere el error de hacer distinciones con
medios y responder solo temas que le favorezcan, que no sean incómodos? ¿Y la
autonomía? ¿La rendición de cuentas? ¿La transparencia?
No lo consideran, pero esta premeditación oficialista
soporta las suspicacias que concluyen persecución, parcialidad y partidismo.
En la Fiscalía Anticorrupción, además, convive una
multitud inoperante donde aparece un vocero que no habla, una enlace de
comunicación que ahuyenta y una coordinadora de imagen que recomienda encerrarse.
Esas limitaciones pueden explicar las restricciones que
se autoimpone el Fiscal y los excesos mediáticos que reiteradamente comete.
Como ese de anticipar la salida, también, del ex
gobernador Guillermo Padrés.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Correo: rodrigosotelo@masmedio.com
Twitter: @masmedio


