Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
Provocado por el notable protagonismo que, a base de esfuerzo y entusiasmo propio, ha ganado
la secretaria Alejandra López Noriega,
empieza a preguntarse quién controla
realmente el Comité Directivo Estatal del PAN.
Hay quien se atreve a deducir que esta ex diputada
federal es actualmente la figura de mayor
presencia y trascendencia operativa.
Alejandra puede estar autorizada para llenar un vacío con
personal interés electoral, sí, pero
esta circunstancia no le resta mayor mérito y, sobre todo, sirve de alimento a
la perspicaz duda que exhibe y desacredita a David Galván Cázares.
¿Quién manda en el PAN Sonora? ¿Quién es el líder de los panistas? ¿Javier Gándara Magaña? ¿Damián Zepeda Vidales? ¿Pancho
Búrquez Valenzuela? ¿Luis Serrato
Castell? ¿Algún alcalde? ¿Todavía el
padrecismo?
La mayoría supone que el Secretario General del Comité
Ejecutivo Nacional, y puede entenderse.
En la estructura partidista, Damián es el sonorense mejor ubicado, es amigo entrañable de Ricardo Anaya, por su posición influye en cada decisión de la
dirigencia estatal, financia, administra y hasta depura aspiraciones.
Pero no necesariamente es quien manda, no en lo absoluto. Hay una voluntad
superior, que se consulta y obedece.
El empresario Javier
Gándara, es una especie de visita
obligada, que legitima. No hay
injerencia real.
El senador Búrquez
está desvinculado, más ocupado en temas nacionales y en atender su salud.
Entre los alcaldes, destaca Cuauhtémoc Galindo Delgado, de Nogales; y se considera a Enrique Reina Lizárraga, de San Luis
Río Colorado.
Éstos sin duda tendrán participación en 2018 como
candidatos –son perfiles al Senado-,
pero nunca al grado de concederles autoridad.
En el Congreso del Estado, uno de los pocos espacios efectivos
de negociación que les quedan, Luis
Serrato coordina a la fracción más numerosa, de la oposición al PRI
Gobierno. Un privilegio calculado.
Serrato es un político
astuto, con sobrada experiencia en la administración pública –local,
estatal y federal-, y que representa al
grupo que domina en el PAN Sonora.
Pero tampoco es quien manda, está comisionado; aunque siempre con ganado rol estelar.
Y eso de atrevernos a incluir al desgajado padrecismo, es
una simple cortesía que intenta reflejar la coordinación o coparticipación que en su momento hubo entre los que
se fueron y quienes los utilizaron.
En algún momento de nostalgia y persecución, Roberto Romero López publicó en redes que al dejar el gobierno, habían cedido el
control del partido. Nunca supo que siempre lo tuvieron prestado.
Quien
verdaderamente manda en el PAN Sonora, y desde hace décadas, es Héctor
Larios Córdova.
Pasa inadvertido, porque así le conviene y funciona, pero desde los noventas Héctor Larios
gobierna en el PAN, para todos los
efectos.
En todos los niveles y circunstancias, incluso
nacionales, este panista hermosillenses es
imprescindible.
Ser diputado federal, después senador, luego volver a ser
diputado federal y otra vez senador, es más bien una necesidad de su partido, y
de quienes sirven o coinciden.
Con Larios se pacta lo
indecible, se definen políticas
públicas y se mantiene la estabilidad
del sistema.
Para lo demás, están todos sus seguidores y aprendices.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Correo: rodrigosotelo@masmedio.com
Twitter: @masmedio


