Lance Armstrong solicitó a un tribunal federal que bloquee el juicio que se le está preparando por acusaciones de dopaje.
El ciclista estadunidense, que ganó siete veces el Tour de Francia,
aduce que la Agencia Antidopaje Estadunidense violó sus derechos
constitucionales como deportista al radicarle cargos.
Armstrong dice que es inocente y quiere que un juez impida que la
Agencia Antidopaje proceda con el juicio. La Agencia afirma que tiene
más de una decena de ex compañeros y directivos dispuestos a declarar en
contra del pedalista, a quien se le podría despojar de todas sus
victorias en el Tour de ser hallado culpable.
Armstrong tiene hasta el sábado para aceptar sanciones de la Agencia Antidopaje o enviar el caso a un árbitro deportivo.
La medida de Armstrong es un paso agresivo y esperado, ya que el
ciclista ha demostrado que está dispuesto a pelear para preservar su
legado como uno de los grandes del deporte.
«El proceso que (la Agencia Antidopaje) quiere hacerle por la fuerza a
Lance Armstrong no es justo y no tiene por objetivo buscar la verdad»,
dice la presentación de Armstrong.
La Agencia Antidopaje acusó formalmente a Amstrong de usar
estimulantes y de participar en una amplia conspiración con sus equipos.
El organismo inició su proceso luego de que una investigación del
gobierno de dos años concluyese sin que se acusase a Armstrong de nada.
Afirma que tiene una decena de figuras allegadas a Armstrong
–ciclisas y directivos– dispuestos a declarar en su contra y pruebas
de sangre del 2009 y 2010 con indicios de que hubo dopaje.
Armstrong, quien se retiró en el 2011, dice que a lo largo de su carrera
fue sometido a más de 500 controles antidopaje y que ninguno dio
positivo.
La demanda de Armstrong denuncia numerosas irregularidades.
Dice que la Agencia Antidopaje y el proceso de arbitraje están
pensados para hallar a los deportisats culpables. A los deportistas no
se les permite solicitar documentos u obligar a alguien a declarar. La
Agencia no ha revelado por ahora los nombres de la mayoría de
laspersonas que declararían en contra de Armstrong, aduciendo que lo
hace para protegerlos de posibles intimidaciones.
Afirma asimismo que la Unión Internacional de Ciclismos debería tener
jurisdicción en estos casos y que la Agencia podría haber violado las
leyes si obligó a alguien que usó sustancias prohibidas a declarar en
contra de Armstrong a cambio de penas reducidas. Medios de prensa
revelaron la semana pasada que cuatro ex compañeros de Armstrong
–George Hincapié, Levi Leipheimer, David Zabriskie y Christian Vande
Velde– habrían aceptado declarar en su contra.
La demanda dice que la Agencia persiguió a Armstrong por años en un
esfuerzo por encontrarlo culpable de dopaje pese a que pasó cientos de
controles.
Armstrong afirma que sufrirá perjuicios irreparables si el caso va a
un arbitraje porque las reglas de la Agencia le impiden montar una
defensa legítima.


