El último campeón Boca Juniors pondrá en marcha el torneo Clausura 2012 del futbol argentino el viernes ante Olimpo con la exigencia de aportarle algo de brillo a su juego basado en una defensa imbatible, mientras también atiende su regreso a la Copa Libertadores después de tres años.
Racing Club, el equipo de los colombianos Teófilo Gutiérrez y Giovanni Moreno, y Vélez Sarsfield asoman como los principales contendientes de los boquenses, mientras San Lorenzo necesita una buena cosecha de puntos para evitar el descenso a la segunda categoría.
A Boca se lo reconoce como un equipo sólido, equilibrado y contundente, una fórmula que le permitió ganar de punta a punta el último campeonato, invicto y con una diferencia de 12 puntos. Pero últimamente se han alzado voces reclamándole más lujo a su juego. «Si no les gusta Boca vayan al teatro», respondió el veterano defensor Rolando Schiavi a los cuestionamientos.
«Prefiero ganar así, sin brillar».
El técnico Julio Falcioni, encasillado en la línea de los entrenadores defensivos, afirmó que «todavía seguimos invictos, no ganamos ningún partido con goles con la mano. Y siempre fuimos mejores que el rival».
El único que esbozó una autocrítica, lo que le valió algún cortocircuito con su entrenador, fue el capitán Juan Román Riquelme: «Creo que tenemos la obligación de jugar cada vez mejor porque un día la suerte se termina. Debemos mejorar».


