«Ante un partido de tanta magnitud se le da más importancia de la necesaria a cosas insignificantes, pero es hora de dejarlo atrás y enfocarnos en nuestro próximo enfrentamiento», dijo Eli Manning ante una concurrida sala de prensa en el centro de entrenamiento de los New York Giants, a pocos pasos del estadio Metlife.
Manning generalmente se dirige a la prensa los días miércoles, sin embargo, el 18 de enero se anunció su retiro temprano del centro de entrenamiento por malestares estomacales.La categórica respuesta fue en reacción a la súbita enfermedad que aquejó al estelar mariscal, proclamada en todas las portadas de los periódicos neoyorquinos, de cara a una de las fechas más importantes de su carrera, a apenas 60 minutos de disputar su segundo Súper Bowl.
«Al levantarme ayer no me sentía bien. Participé de todas las reuniones y luego traté de quedarme y practicar, pero no me fue bien. Entonces decidí ser inteligente y no empeorar la situación, confiando en que era sólo un virus pasajero de 24 horas,» añadió Manning, admitiendo que «fue afortunado que sucediera un día miércoles y no más tarde durante la semana».
«Hoy me siento al cien por ciento. Participé de toda la práctica, hice todas mis repeticiones y me siento muy bien. Lo importante es que conozco bien el plan para el partido».
En cuanto al gran desafío que los Giants enfrentarán en San Francisco ante una hermética defensiva capitaneada por su ex compañero de la Universidad de Ole Miss Patrick Willis, Manning añadió que los 49ers «tienen una defensiva que sabe cómo forzar el balón y hacer grandes jugadas y una ofensiva que puede anotar puntos rápidamente y lo más importante será disputar un partido inteligente, evitando los errores de posesión y asegurando el balón».
El fortachón corredor Brandon Jacobs elogió la pronta recuperación de Manning: «Nuestro quarterback regresó hoy y realizó excelentes tiros de práctica y van a ser unos días muy buenos y emocionantes y nos espera un gran partido en San Francisco».


