Desde que arribó a la vicepresidencia deportiva de Pumas, una de las mayores preocupaciones que ha tenido Alberto García Aspe ha radicado en recuperar la cantera de directores técnicos.
Después de la negativa de Guillermo Vázquez de continuara en la institución, el directivo buscó opciones en casa, sin lograr encontrar a una persona idónea para el puesto. Los que había, carecían de los argumentos necesarios y su bagaje no era lo suficientemente rico para tomar a un equipo de Primera División y, por eso, se declinó por Joaquín del Olmo y Mario Carrillo, estrategas que no lograron ganarse el apoyo de la parcialidad universitaria.
Con esos antecedentes, para el presente semestre, García Aspe se ha esmerado en corregir la carencia de estrategas y ha echado mano, primordialmente, de gente que lo acompañó en su etapa de jugador puma: Le dio la oportunidad definitiva a Antonio Torres Servín y a su lado, con la mente puesta en el futuro, colocó a Juan de Dios Ramírez Perales y Álex Pérez, quienes continuarán con su formación bajo la tutela de Guillermo Vázquez Mejía.
“La directiva está pensando en una secuencia de entrenadores y me da mucho gusto que se retome esa situación, va a ser benéfico para el club”, comentó El Capi Ramírez Perales.
El auxiliar, que formó parte del equipo campeón en el torneo 1990-91, desestimó que forme parte de una generación rezagada. Desde su punto de vista, hay gente con origen universitario que ha hecho un recorrido importante para ser considerado en un futuro inmeditato.
“Tardar es un decir, porque hemos tenido preparación en otros lados y hoy día nos toca estar aquí, con toda la ilusión y con toda la energía.
“En mi caso, recorrí varios equipos: estuve en Puebla, después con Nacho Ambriz en San Luis y Chivas, con Wilson Graniolatti en Torreón, también estuve con José Luis Salgado en Pumas Morelos y ahí voy. Uno se prepara, mi función es como auxiliar y la tomo como tal”, mencionó.
El ex defensa central aceptó que las decisiones tomadas en la cúpula de la organización servirán, además, para recuperar la confianza de la parcialidad auriazul. El cariño que le han demostrado desde su regreso le da para pensar que los cimientos colocados servirán.
“Agradezco las muestras de cariño de la gente, pero no hay otra más que trabajar, los proyectos se logran a base de resultados y éstos se obtienen con esfuerzo”, puntualizó.
En una de sus recientes visitas a México, Claudio Suárez mencionó que los distintos proyectos personales fueron los causantes de que su generación no diera el salto al banquillo de inmediato, pero cree que para mano. En su caso, ya terminó con la carrera de director técnico, pero sigue a la espera de que se le abra una oportunidad.
Abajo, en Pumas Morelos, David Patiño será el encargado de comandar al plantel, también con la idea de que en un futuro pueda dar el paso definitivo al primer equipo.


