En Ciudad Universitaria se empieza a gestar un ídolo: Un par de
goles, acompañados de un triunfo ante el Atlético Nacional (3-1 final), y
Emanuel Villa fue capaz de ganarse los aplausos y reconocimiento de la
afición auriazul, la cual, pacientemente, desde que se fue Esteban
Solari, ha esperado un goleador en el cual cimente sus ilusiones de
trascender.
No es que el Tito haya dado una exhibición inconmensurable
ni mucho menos, sino que simplemente realizó la labor que debía, lo que
acostumbraba en el Cruz Azul, y eso resultó suficiente para ganarse a un
pueblo que una y otra vez lamentó, en el año pasado, el no contar con
un ariete de ese calibre. Un par de tantos en momentos puntuales del
encuentro y se echó a la bolsa a esa gente que fue su rival hasta hace
un par de meses.
Pero igual de bien recibido fue el desempeño, en general, del plantel
auriazul. No es más ese equipo gris que aburría a su gente cada 15 días
en el Olímpico. Hoy presume de bondades únicas, de variantes
incuantificables y una capacidad de reacción, que le dan para parecer
uno de los candidados al cetro en el Apertura.
Los universitarios apenas requirieron de cinco minutos para irse al
frente en el marcador. Emilio Orrantia escapó por la derecha, sirvió a
Luis Fuentes y éste puso el balón a Villa, quien sólo la empujó con la
testa para el 1-0.
Aunque los visitantes empataron a penas un par de minutos más tarde,
con un tanto de John Pajoy, y tuvieron un par de ociones más de aumentar
el marcador, las cuales fueron bien solventadas por Alejandro Palacios,
al final sucumbieron ante el empuje de los locales.
Martín Bravo, quien entró para la segunda parte, cambió el encuentro y
lo inclinó definitivamente a favor de su equipo. En el minuto 77, en el
segundo tanto de Villa, tiró y el rechace fue a dar a su compatriota,
quien sólo la empujó. En el 82 agarró un balón en tres cuartos de
cancha, se enfiló y sacó un tiro raso para poner el 3-1 final.
Tito, dispuesto a trascender
El salir entre aplausos del terreno de juego, tras su participación
en el duelo entre Pumas y Atlético Nacional, en el que marcó dos goles,
no es una situación que reconforte de sobremanera a Emanuel Villa.
El argentino, con la humildad por delante, comentó que ganarse el
respeto y admiración en su nuevo club no será tan fácil como aparenta y
dijo que aún tiene un largo trecho por recorrer antes para sentirse una
figura felina.
“Vengo con la mejor expectativa y las mejores ganas de escribir mi
historia aquí también y poco a poco vamos a ir redactando”, comentó el
argentino.
No obstante, no dejó de agradecer el recibimiento que tuvo de parte
de la afición auriazul. Ante esas muestras de cariño sólo se comprometió
a dar lo mejor para corresponderlas.
“Lo menos que puedo hacer es dar todo en la cancha para devolver ese
cariño. Es difícil llegar a un club y que te reciban bien y conmigo lo
han hecho y se los agradezco, y más porque vengo de un club vecino y a
veces las cosas no son fáciles”, dijo.
Martín Bravo, elemento que también destacó, reconoció el buen rendimiento de su compatriota y comentó: “la verdad que el Tito dio un gran juego, pero lo importante es que el equipo haya obtenido la victoria”.


