China participa en Juegos Olímpicos desde 1984, en 28 años ha ganado 476 medallas (201 de oro). La base del éxito está en hacerlo masivo y la organización en un país que ha sabido sacarle renta a los más de mil 343 millones de habitantes.
Qian Wanhui, otrora jefe de los entrenadores chinos en México, explicó que el modelo de su país radica en una pirámide de cuatro niveles que inicia en las bases populares y termina con los atletas elite.
Cada nivel aporta a los más talentosos al rango superior, y comienza desde los siete años en las escuelas básicas. “Se tiene como prioridad aumentar el interés de los niños en el deporte, no se trata de ser profesional”, dice Qian, que habla de un país que tiene 233 millones de habitantes menores de 15 años.
En el siguiente nivel sucede la selección de talentos, sólo los más aptos llegan al tercero. “Los jóvenes que pasan examenes científicos que demuestran su potencial deportivo pueden llegar al siguiente”, revela Qian, quien mostró el modelo de trabajo chino a Nelson Vargas cuando era director de la Conade (2000-2006).
“Lo más importante es el segundo nivel, que comprende las escuelas deportivas nacionales, y ahí tenemos más de 300, como en México también tienen el CNAR”, compara Qian. “Es impresionante, por todos lados hay instalaciones. Aquí también hay muchas instalaciones, pero no hay capacidad de administración”, explica Vargas sobre su visita al gigante asiático.
La mayoría de los deportistas chinos se mantiene en el nivel secundario, sólo cuando hay eventos de primer nivel (Juegos Olímpicos o Campeonatos Mundiales) pasan al nivel estelar como seleccionados. Eso garantiza un alto nivel de competencia.
“Los chinos trabajan, están dispuestos a pagar el precio por destacar”, considera Vargas.
Los especialistas rechazan que el sistema deportivo chino sea inhumano, que explote a niños y jóvenes. Lo que existe es exigencia porque los recursos se dan a partir de resultados y una gran inversión.
“Han satanizado a los chinos haciendo creer que los explotan; pero no, entrenan como los grandes Campeones del mundo, y saben que si lo logran cambiará su forma de vida”, dice Vargas.
“El dinero es importante en el desarrollo del deporte de alto rendimiento, por eso tenemos la inversión de muchos organismos que alivian la presión al gobierno”, concluye el especialista.


