Estudios recientes en los Estados Unidos señalan a las estrellas del deporte norteamericano como grandes responsables de los problemas de obesidad en el país vecino.
Según la Academia Americana de Pediatría señala que «79 por ciento de los 62 productos anunciados por atletas, contienen altos contenidos energéticos y calóricos, y muy poco aporte de nutrientes».
Incluso, el mismo reporte plantea un pequeño ranking de los atletas del deporte norteamericano con mayor presencia en la mercadotecnia de alimentos:
1.- LeBron James
2.- Peyton Manning
3.- Serena Williams
4.- Chris Paul
5.- Joe Mauer
Sin embargo, el uso de figuras del deporte americano para promocionar productos que no son del todo saludables, se remonta a la época de Lou Gehrig y Babe Ruth. Ambos, fueron la imagen de compañías tabaqueras, antes de que se aprobara el Código Publicitario del Cigarro en 1964, en los Estados Unidos.
El reporte continúa insistiendo que, así como en esa época fumar era una moda, hoy en día las grandes estrellas del deporte logran que productos dañinos, parezcan saludables.
De hecho, otro reporte por parte de la página web del Centro Nacional de Información en Biotecnología en 2011 (NCBI, por sus siglas en inglés), descubrió que los padres de familia en los Estados Unidos, eran más propensos a comprar productos de baja calidad nutrimental, si alguna figura deportiva lo anunciaba.
Tal preocupación generó reacciones como la del epidemiólogo social, Abdul El-Sayed, quien en una carta en 2012, le pedía a LeBron que escogiera de mejor manera las marcas a las que representa, en pro de un menor impacto hacia la salud en los Estados Unidos.


