Londres entró el miércoles en el último mes de preparativos para sus Juegos Olímpicos con un nuevo punto de referencia para recibir a los visitantes y una advertencia acerca de que algunos no serán bienvenidos.
El alcalde de la capital británica, Boris Johnson, y el presidente del comité organizador de los Juegos (LOCOG, por su sigla en inglés), Sebastian Coe, observaron una reproducción gigante de los Anillos Olímpicos que fue ubicada en el Tower Bridge, a lo ancho del río Támesis.
Los anillos, con 25 metros de ancho y 11.5 metros de alto, son una pieza central de la «imagen 2012» que los visitantes de todas partes del mundo experimentarán mientras atraviesen la capital inglesa durante los Juegos que empiezan el 27 de julio y terminan el 12 de agosto.
«El Tower Bridge es reconocido en todo el mundo y adornarlo con los famosos Anillos Olímpicos es la elección perfecta para mostrar lo que Londres tiene para ofrecer este verano (boreal)», manifestó Johnson.
«A falta de solo un mes, estamos haciendo nuestros preparativos finales y queremos asegurarnos de que cada persona en la capital sienta el sabor de las celebraciones y se sienta parte de los Juegos», agregó.
Los anillos del Tower Bridge, que costaron unos 260 mil libras esterlinas (405 mil 500 dólares), fueron pagados a través del presupuesto de 32 millones de libras, reunido bajo el lema «Imagen y Festejo» y destinado a eventos en todo Londres.
Sin embargo, no todos estarán invitados a la fiesta.
Gran Bretaña ya negó una visa al presidente del comité olímpico de Siria, el general Mowaffak Joumaa, para que pudiera viajar a Londres.
Mowaffak es amigo cercano del presidente de Siria, Bashar al-Assad, quien ha sido fuertemente criticado por el Gobierno británico y otros países de Occidente y la región árabe por la sangrienta represión contra el movimiento opositor que busca derrocarlo.
El ministro de Deportes británico, Hugh Robertson, dijo a la radio BBC que esperaba más exclusiones en los próximos días y semanas.
«Cualquiera (de las solicitudes) que sea controversial es enviada a la Oficina de Asuntos Exteriores, al Ministerio del Interior y a mí como ministro de Deportes, y nosotros tomamos decisión sobre una base de caso por caso», señaló Robertson.
«Si la gente pide visas tiene conexiones con regímenes que son culpables de abusos de derechos humanos no obtendrán el permiso», añadió.
Los Juegos Olímpicos son apenas un murmullo para muchos londinenses en este momento, con el Abierto Británico de tenis disputándose en Wimbledon en estos días y la reciente eliminación de la selección inglesa de futbol en los cuartos de final de la Eurocopa.
El recorrido de la antorcha olímpica se encuentra actualmente en el noreste de Inglaterra, a los 40 días de su viaje por Gran Bretaña y antes de finalizarlo en el estadio Olímpico en el este de Londres en la ceremonia inaugural de los Juegos.


