En un partido con pocas emociones, Madrid jugó a conservar la ventaja obtenida en la ida y remató a Málaga con 0-1 en la vuelta.
Al minuto 71′ se registró la jugada más emocionante del partido. En ese momento cayó el gol del Madrid, única anotación del encuentro, por obra de Benzema. Pero fue la pifia del portero rival, Caballero, lo que vino a ponerle un poco de sabor a un partido flojo.
Los merengues hicieron su partido con base en la propuesta de conservar la ventaja obtenida en la ida. Mourinho planteó el encuentro para no despeinarse y cederle toda la presión a Pellegrini, quien simplemente no encontró fórmula alguna para abrir a un Madrid que jugó a medio gas. En la cancha, a final de cuentas, pesaron más las individualidades blancas que las de Málaga. Mourinho y su escuadra cumplieron con el trámite, a base de letargo, pero cumplieron.
Con un 2-4 global, Real Madrid se cuela a cuartos de final de la Copa del Rey y esperará a Barcelona, a menos que Osasuna consiga un milagro. Para dicha ronda, los merengues llegan con la buena noticia de que no contarán con Arbeloa, al menos en la ida, pues se fue expulsado ante Málaga. Y es que vale la pena precisar que Arbeloa ayuda mucho a su equipo no estando en la cancha.


