El receptor abierto de la Universidad de Oregon, Devon Allen, se creció ante la afición local en Hayward Field para conquistar los 110 metros con vallas para varones, derrotando a una competencia de altísima calidad para obtener su boleto a los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Allen se escapó tras la valla final para cruzar la línea de meta con un tiempo de 13.03 segundos, pero fue necesario una revisión fotográfica para descubrir para quiénes eran los últimos dos boletos a la justa olímpica.
Ronnie Ash y Jeff Porter cruzaron, ambos, con un tiempo de 13.21, superando con lo justo al campeón olímpico defensor Aries Merritt (13.22).
Merritt interpuso una protesta del resultado, creyendo que culminó ya sea segundo o tercero, pese a que al final concedió la derrota.
«Nada puede ser peor a que te digan que ya no podrás correr de nuevo, incluso si quedaste un poco corto aquí», señaló Merritt. «He ido a los Olímpicos, gané en los Olímpicos. He quebrado el récord mundial. Así que, digo, alguien más puede tener su oportunidad».
El viaje de Merritt de regreso a las eliminatorias inspiró a muchos. Sus médicos le informaron que no volvería a correr después de someterse a un trasplante de riñón el otoño pasado.


