Correr, sentir la velocidad, el viento en contra de su rostro y de su
cuerpo y definir toda una existencia en menos de diez segundos, así es
como podría definirse la personalidad de un corredor de 100 metros
planos.
El hectómetro, como también es conocida esta competencia, es la
competición más esperada, la que más expectativas levanta cada cuatro
años durante la celebración de los Juegos Olímpicos, ya que en ese
momento se coronará al hombre más rápido sobre el planeta.
Esta especialidad del atletismo se disputa desde el regreso de los
Juegos Olímpicos de la antigüedad, en el año de 1986 cuando esta justa
deportiva fue revivida por el Barón Pierre de Coubertain en la ciudad de
Atenas, Grecia.
Fue hasta la cita deportiva que se efectuó en el año de 1928 en la
ciudad de Ámsterdam, Holanda, cuando las mujeres corrieron por primera
ocasión esta prueba en el marco de unos juegos.
Estados Unidos ha dominado esta modalidad a lo largo de la historia,
pues desde que se implantó el primer récord mundial de la distancia, el 6
de julio de 1912 en los Juegos Olímpicos de Estocolmo, Suecia, por el
estadounidense Don Lippincott, sus velocistas han sido los que más veces
han sido catalogados como los más veloces del orbe.
En esa oportunidad el ganador cubrió la distancia en diez segundos y
seis centésimas, cuando los cronometrajes se hacían de forma manual, un
impresionante registro en aquella época y que en la actualidad
permitiría que dicho atleta calificara a semifinales en un campeonato
mundial o Juegos Olímpicos.
Resulta curioso que tomó 56 años lograr que un velocista bajara de los
10 segundos, cuando el estadounidense Jim Hines, dejó el récord mundial
en nueve segundos y nueve décimas, marca que logró en 1968 en el
clasificatorio efectuado en San Francisco, California y que le valió ser
parte del equipo que iría a los Juegos Olímpicos de México.
En dicha justa se utilizó el cronometraje electrónico y de nueva cuenta
Hines volvió a mejorar la marca del orbe al lograr un tiempo de nueve
segundos y 95 centésimas, lo que obviamente le convirtió en el ganador
de la medalla de oro.
El actual poseedor del récord mundial de la distancia es el espigado
corredor jamaicano Usain Bolt, quien el 16 de agosto del 2009, en la
ciudad de Berlín, Alemania, en el marco del Campeonato Mundial de
Atletismo, la recorrió en un tiempo de nueve segundos y 58 centésimas.
Entre los poseedores de la marca mundial de la distancia hay que
resaltar a un japonés, Takayoshi Yoshioka quien el 15 de junio de 1935
hizo marca de 10.3 segundos, y al panameño Lloyd LaBeach, quien el 15 de
mayo de 1948 paró los relojes en 10.2 segundos.
El venezolano Horacio Estevez también escribió su nombre entre los
mejores recordistas del orbe cuando el 15 de agosto de 1964 hizo diez
segundos exactos y con ellos igualó el registro que el 15 de julio de
1960 había logrado el alemán occidental Armin Hary.
Otro latinoamericano que también logró tiempo de diez segundos exactos
fue el cubano Enrique Figuerola, el 17 de junio de 1967, además de su
compatriota Silvio Leonard, quien el 5 de junio de 1975 fue el primer
velocista de su país en bajar de los diez segundos al lograr tiempo de
9.9 segundos.
Finalmente, hay que destacar que el estadounidense Jesse Owens es quien
más tiempo tuvo el récord mundial de esta carrera, cuando en los Juegos
Olímpicos de Berlín 1936 hizo tiempo de 10.2 segundos, el cual estuvo
vigente 20 años, hasta que en 1956 su compatriota Maurice Williams lo
mejoró al bajar el registro a 10.1 segundos.


