Con el pretexto de reavivar la llama de la pasión, Hamilton le regaló a su novia un calzón con vibrador integrado y le pidió que lo estrenara.
Sin embargo, más allá de convertirse en un sexy momento, fue una experiencia muy bochornosa, pues a Ryan se le ocurrió poner a funcionar el calzón justo cuando la chica estaba manejando y lo peor que en el asiento del copiloto venía su suegrita.
En el video que ya cuenta con más de 8 millones de visitas, se puede ver que la joven casi llega al orgasmo, pero se contuvo por esa incómoda presencia.


