Para responder a la pregunta «¿cómo influyen los contenidos de Facebook sobre las emociones de los usuarios?» , un grupo de investigadores modificó durante una semana de enero de 2012 el tipo de contenido que se mostraba a 689 mil personas en sus cuentas en la red social.
A través de un algoritmo, los científicos omitieron para algunos usuarios aquellos contenidos con palabras con connotaciones positivas, mientras que para otros hicieron lo mismo con los mensajes con palabras que expresaban negatividad.
El experimento se dio a conocer públicamente por primera vez en un artículo publicado en marzo en la revista científica «Proceedings of the National Academy of Science» y ha levantado numerosas críticas en las redes sociales, en las que se acusa a la compañía de utilizar a sus usuarios como cobayas de laboratorio.
Los resultados del estudio reflejan que los estados anímicos expresados por otras personas en la red social ejercen un efecto de contagio sobre los usuarios, ya que la abundancia de mensajes positivos se correspondió con un aumento de los mensajes positivos por parte de los usuarios y al revés, los mensajes negativos incitaron a la escritura de más mensajes negativos.
Sin embargo, según ABC.es, otro ejecutivo de la compañía adviritó que este tipo de investigaciones hace que el producto sea mejor y «es preocupante cuando vemos una legislación que pueda sofocar este tipo de innovación».


