Un jurado en Los Ángeles, California, declaró culpables a Meta y YouTube de haber diseñado sus plataformas para generar adicción entre niños y adolescentes, calificándolas como “negligentes”. El caso, iniciado a finales de enero, se convirtió en un precedente en Estados Unidos al poner en el centro del debate la responsabilidad de las grandes tecnológicas en la salud mental de los menores.
Tras largas deliberaciones, el jurado determinó que ambas compañías usaron mecanismos de diseño para enganchar a los menores y las condenó a pagar tres millones de dólares en daños compensatorios a la demandante, identificada como K. G. M.. Además, se prevé una indemnización adicional por daños punitivos, lo que podría aumentar la multa y alcanzar a más empresas tecnológicas.
Tras conocerse el veredicto, Meta anunció que apelará la decisión. Un vocero de la empresa declaró: «Respetuosamente no estamos de acuerdo con el veredicto y examinaremos las opciones jurídicas».


