«Esto es un desastre nacional», dijo visiblemente triste el premier de las dos primeras islas que recibieron el impacto directo de Irma el miércoles en la mañana.
Browne sobrevoló en helicóptero la isla de Barbuda y dijo que gran parte de las casas y rutas quedaron completamente destruidas por los vientos de hasta 185 millas por hora del poderoso huracán.
En declaraciones dadas al diario The New York Times, Browne indicó que la devastación causada por Irma causó daños que estima en 150 millones de dólares y que tomará años reconstruir lo que fue destruido.
Aún se desconoce si hubo víctimas mortales o de datos sobre personas heridas.
Barbuda tiene aproximada 1,600 habitantes y su infraestructura quedó tan dañada que la comunicación es casi nula con esa isla, según indicó a CNN Keithley Meade, director de la oficina de meteorología de Antigua y Barbuda.
«Tenemos muchos árboles caídos por toda la isla» de Antigua, dijo al referirse al otro territorio insular donde viven unas 80,000 personas.


