La nieve ha desaparecido en la mayor parte de Estados Unidos, en una época que se caracteriza por tormentas invernales y bajas temperaturas.
El año pasado, más de la mitad del país estaba cubierto de nieve, que además dejó más de 36 muertos y una pérdida económica de 1.8 mil millones por daños en diferentes estados. A diferencia de este año en donde sólo una quinta parte se cubrió de blanco.
En Bismarck, Dakota del Norte, la nieve apenas a llegado a la quinta parte de su nivel habitual para esta temporada, mientras que en Buffalo es de apenas tres metros por debajo de lo normal.
Además las temperaturas son más elevadas de las registradas durante años anteriores, con uno de los inviernos más cálidos.
Apenas el año pasado, Chicago registró una de las tormentas invernales más fuertes de su historia, que dejó a decenas de conductores varados en las carreteras.


