Las nuevas tecnologías globalizaron la información… y los escándalos. En segundos, y con sólo un click, millones pueden ver fotos, videos y demás a través de medios como Twitter, Facebook y YouTube.
Eso tiene sus ventajas, pero también sus bemoles. Porque una vez que la información llega a la red es del dominio público. Los “trapos sucios” ya no se lavan en casa. Se ensucian, se lavan o se ensucian más en la red que, convertida en una especie de “vecindad virtual”, ha jugado más de una mala pasada a los políticos, algunos de los cuales han tenido que renunciar a sus cargos después de haber sido “cachados en la movida”. Aquí, siete ejemplos:
Romanticismo que le costó el puesto
La viceministra de Juventud de Costa Rica, Karina Bolaños, vio desmoronarse su carrera cuando fue destituida, el 31 de julio, después de que un video íntimo de ella fuera filtrado primero en Internet y después por varios medios. Bolaños dice ser una doble víctima: primero, de un supuesto extorsionador, que tras robar el video donde ella aparece en ropa interior enviando un mensaje a su amante para “reencender el romance le exigió dinero; y luego del Gobierno.
Me da mucha pena con el pueblo de Costa Rica y los jóvenes que represento, pero es un video –que en tres días recibió 300 mil visitas– que no tiene nada de lo que tenga que avergonzarme… El trabajo no debe medirse por cuestiones que son de la vida íntima y personal”, afirmó. El Gobierno alegó que la separó del cargo para que enfrentara el caso… en privado.
Pero la costarricense decidió terminar de destaparse y aceptó aparecer en la más reciente edición de la revista española Interviú, donde aprovechó para tachar de “machista” al Gobierno. No sólo eso. De acuerdo con el “Diario Extra”, tico, la mujer acusó a Adrián, hermano de la presidenta Laura Chinchilla, de haberle robado el video íntimo y de ser un “corrupto”. Abogados de la presidenta ya dijeron que estudian demandar a Karina por “calumnias”.
El fin de una carrera
Mark Foley era un congresista republicano por Florida, a quien muchos auguraron un futuro brillante. Pero el brillo se acabó en septiembre de 2006, cuando quedaron al descubierto mensajes sexuales explícitos que Foley, un férreo defensor de las políticas antigay, envió vía correo electrónico a ex becarios del Congreso, uno de ellos de tan sólo 16 años.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) inició entonces una investigación criminal en su contra, que aunque al final se cerró por “falta de pruebas”, terminó con su carrera política.
Ese mismo año, los republicanos perdieron el control del Congreso en las elecciones intermedias. No faltó quien llamó a esto “el efecto Foley”.
Sacándole jugo a la fama
Nadie conocía a la abogada brasileña Denise Rocha Leitao, asesora en el Senado, hasta que un video suyo grabado hace varios años, con escenas sexuales, se diseminó recientemente como una epidemia en la red sin el consentimiento de ella. En agosto, la escultural rubia fue separada del cargo. “Esto fue machismo. Sólo escucharon un lado. Si yo fuese hombre, no habría ocurrido nada”, dijo.
Desempleada, las propuestas empezaron a lloverle. Varias revistas masculinas le ofrecieron jugosas ofertas si aparecía con poca ropa en sus ediciones. Finalmente, se decidió por la edición brasileña de Playboy. “Lo hice por necesidad. Tenía que pagar abogado para demandar a su antiguo jefe, el senador Ciro Nogueira– y mis cuentas”, afirmó.
Un video para el olvido
El más reciente escándalo relacionado con los nuevos medios es el que afectó a la concejal española Olvido Hormigos Carpio, del Ayuntamiento de la localidad toledana Los Yébenes. La mujer decidió sorprender a su marido con un video erótico que ella grabó de sí misma, masturbándose. Nadie sabe cómo el video llegó a otras manos, que de inmediato lo subieron a YouTube. En un par de horas, ya era vox populi.
La primera reacción de la concejal socialista fue anunciar su renuncia. Pero días después, más tranquila, rectificó. “No he hecho nada malo”, dijo. “Hay cosas mucho peores en política… lo que yo he hecho no es ningún delito. ¿En qué he perjudicado yo a nadie? Soy una víctima”, aclaró. Su historia ha sido contada en distintos medios, incluyendo Playboy.
Un encuentro al aire libre
En octubre de 2010 comenzó a circular en la red el video de una pareja sosteniendo relaciones sexuales, nada más y nada menos que en una torre del Palacio Real de Olit, en Navarra, España. El momento de pasión fue captado por un turista que se encontraba en el que es considerado como una maravilla de la Edad Media.
La “travesura” no habría pasado a mayores, si no fuera porque en agosto del año pasado, se descubrió que la mujer que aparecía con su novio era… la alcaldesa de la localidad belga de Aalst, Ilse Uyttersprot, miembro del Partido Popular Europeo.
El video se volvió “trending topic” en la red, donde se le llamó el “Towergate”. Finalmente, la mujer admitió, vía Twitter, que se trataba de ella. Sin embargo, dijo, no había nada de qué escandalizarse. Y para poner fin de tajo al escándalo, subrayó: “No tengo nada qué decir. Es una escena privada con mi pareja y… un asunto políticamente irrelevante”. Tan irrelevante que la fama le duró lo que tarda en escribirse un tuit.
Escándalos sexuales acaban con carreras de políticos
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