Durante la Segunda Guerra Mundial, varias partes de Europa se vieron devastadas por las bombas, los enfrentamientos bélicos y el abandono de algunas ciudades por seguridad era algo común.
Aunque el ejército alemán jamás tocó el territorio del Reino Unido, ciudades como Londres quedaron devastadas por los bombardeos, y muchas otras abandonadas, como Imber, Wiltshire, que se encuentra al sudoeste de la capital británica.
Durante 1943, tan solo 152 personas vivían en Imber, los cuales fueron desalojados en 47 días, ya que la zona fue utilizada por las tropas estadunidenses en preparación para el Día D (cuando los aliados llegaron a la costa de Normandía, lo que daría pie a la liberación de Europa, comenzando por Francia y la eventual caída de la Alemania Nazi).
Así, cuando terminó la guerra, el lugar quedó completamente abandonado y restringido para cualquier civil.
En la actualidad es utilizado como zona de entrenamiento del Ministerio de Defensa, pero los inmuebles siguen intactos, como si el tiempo se hubiera congelado.
El domingo pasado fue abierto al público como excepción, para que pudieran visitarlo, después de más de 70 años.


