BERLÍN, 10 de agosto.- El ataque de una tortuga-lagarto a un bañista del lago en Irsee (sur de Alemania) desató el pánicoentre los veraneantes y las autoridades locales, que decidieron prohibir los baños en el lugar hasta que se localice al animal.
«Primero sacaremos los peces del estanque y luego esperamos poder dar con ella», dijo el alcalde a medios locales, en medio del revuelo generado en toda la región por el suceso.
Los medios alemanes lanzaronespeculaciones de todo tipo acerca del tamaño y origen de ese tipo de reptiles, previsiblemente una tortuga-lagartooriginaria de Estados Unidos abandonada por su dueño.
La exportación y venta de estos reptiles está prohibida en Alemania desde 1999 y se considera que el caparazón del ejemplar debe medir, a juzgar por el tamaño del mordisco, unos40 centímetros, para un peso de 14 kilos.


