Ecuador.- En las alturas del cielo andino, un intrépido oso de anteojos, conocido como oso andino, deshabilitó una de las cámaras que forman parte de la red de vigilancia del Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional.
El dispositivo activó la curiosidad de la especie endémica que, con sus garras, lo desactivó. El momento fue registrado el miércoles 12 de junio del 2019 por la misma cámara y muestra la travesura del oso para descubrir qué era ese objeto «extraño». Con el fin de proteger la seguridad del animal, señaló el IG a EL COMERCIO, no informará la ubicación de la estación en la que se encuentra.
En un corto clip, que dura 44 segundos, se observa la neblina que desciende sobre un volcán ecuatoriano. Unas pequeñas garras aparecen sobre la cámara, la mueven y la composición se pierde. Después, el travieso oso andino direcciona su lente hacia el cielo. Pero no ha saciado su curiosidad, por lo que se observan nuevos movimientos.
Por dos segundos, el rostro del oso -de color pardo- se revela y se observa directamente a la cámara, como una «selfie». Una mirada curiosa, de una especie en peligro de extinción, que enternece.


