BRUSELA, 5 de septiembre.- El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, calificó hoy el denunciado uso de armas químicas en Siria de «atroz crimen contra la humanidad» y pidió que no quede impune.
«Esos atroces actos son contrarios a todos los principios que comparte la comunidad internacional», señaló Van Rompuy en rueda de prensa ofrecida en San Petersburgo, Rusia, en el marco de la cumbre del Grupo de los 20 (G-20).
«Delante de ese cínico uso de armas de destrucción masiva, la comunidad internacional no puede quedar inactiva. Debemos mostrar que dichos crímenes son inaceptables y no serán tolerados. Debemos mostrar que no habrá impunidad», señaló.
Para el líder europeo, la respuesta internacional es necesaria para que no se cree un «terrible precedente» en todo el mundo.
«Urgimos al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) a unir sus esfuerzos para prevenir cualquier nuevo evento de ataque químico. Para ello, animamos el Consejo de Seguridad a asumir sus responsabilidades, en línea con la legislación internacional», dijo.
Van Rompuy afirmó que la UE sigue esperando el informe de los inspectores de la ONU que analizaron el local del ataque, que según la oposición siria ocurrió el 21 de agosto pasado con un saldo de más de mil 300 muertos, para tener certeza de la responsabilidad de los actos.
También reiteró la posición europea de que «no hay una solución militar» para el conflicto sirio y defendió que la búsqueda de un acuerdo político debe continuar en el seno de la ONU.
«Sólo una solución política puede poner fin al terrible baño de sangre, a las graves violaciones de los derechos humanos y a la grande destrucción de Siria», sostuvo.
En esa línea se pronunció el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, durante la misma rueda de prensa.
«Debemos forjar un consenso en la comunidad internacional sobre cómo responder a los últimos acontecimientos en Siria y también sobre cómo poner fin a este conflicto», afirmó Durao Barroso.
El líder del Ejecutivo de la UE resaltó que el país árabe enfrenta «la mayor tragedia humanitaria» de esta época.
«Esa situación aberrante sigue siendo un tache en la conciencia del mundo», opinó.


