UAGADUGÚ, 31 de octubre.- El presidente de Burkina Faso, Blaise Compaore, anunció que abandona el poder del país para permitir la organización de elecciones en el plazo de 90 días, según una declaración en la televisión estatal.
Yo declaro que el poder queda vacante para permitir la organización de elecciones justas y democráticas en 90 días», afirmó Compaore en un comunicado firmado por él mismo, tras las masivas protestas ciudadanas y de la oposición que exigieron hoy su marcha.
Compaore justificó su decisión en «la degradada situación sociopolítica y la amenaza de división dentro de nuestro Ejército».
Por lo que a mí respecta, creo que he cumplido con mi deber», añadió.
El mandatario explicó que había decidido aplicar el artículo 43 de la Constitución burkinesa, que regula la inhabilitación temporal o permanente del presidente.
Según testigos, Compaore ha abandonado el Palacio de Kosyam y viaja en un convoy militarizado en dirección a Pô.
EL EJÉRCITO TOMA EL PODER
El jefe de las fuerzas armadas, Honore Traore, tomó el poder luego de la dimisión del presidente Blaise Compaore, en medio de violentas manifestaciones contra el intento de ampliar sus 27 años en el poder.
Declaro un vacío de poder con vistas a permitir una transición que debería terminar en unas elecciones libres y transparentes en un período máximo de 90 días», dijo Compaore.
MILES CELEBRAN EN TENSIÓN
La multitud bailaba y celebraba la dimisión en las polvorientas calles de Uagadugu, silbando mientras Compaore pronunciaba su comunicado. Los ánimos se enfriaron, sin embargo, cuando quedó claro que el jefe militar, el general Honore Traore, había tomado las riendas del país.
Según la Constitución de Burkina Faso, cuando el presidente dimite el responsable de la Asamblea Nacional debe asumir el cargo, pero el Parlamento ya había sido disuelto por Traore el jueves bajo una ley marcial de corta duración.
Considerando la urgencia de salvar el país, he decidido que asumiré desde hoy la responsabilidad de la jefatura de Estado», dijo Traore en la conferencia.
«Asumo el solemne compromiso de proceder sin demora a las consultas con todos los partidos del país para comenzar el proceso de volver al orden constitucional tan pronto sea posible», añadió.
Burkina Faso es uno de los países más pobres del mundo, pero se ha posicionado como mediador en algunas crisis regionales. Es también aliado clave de las operaciones occidentales contra los grupos vinculados con al Qaeda en el oeste de África y una de las últimas naciones africanas que conserva relaciones diplomáticas con Taiwán.


