Héctor Luna
A continuación, y así por encimita y tras ver estos dos partidos del fin de semana, tengo algunas razones, las refuerzo más bien, del por qué creo que los Naranjeros se llevarán la dieciséis.
La primera la llamo consagración. Mucho se criticó la administración por el torneo anterior, cuando se fueron grandes figuras y en lugar de ellas llegaron jóvenes, y que si bien llegaron a jugar play offs, no les alcanzó para campeonar, dándole a la afición una gran decepción.
Este es el segundo año para muchos, y es el más importante para Hermosillo, por todo aquello que conlleva el cerrar el estadio Héctor Espino, ser anfitrión de la Serie del Caribe y estrenar casa, es por ello que me pareció acertado el ‘agarrar de práctica’ el campeonato anterior y que en este ya se tenga la experiencia necesaria. Esto así, porque también desemboca el plantel en general, que toca en otra de las razones.
Bueno, decíamos del de ‘agarrar de práctica’. Existimos muchos románticos y apasionados, y se entiende que exijan siempre un título a los de Hermosillo, pero el de ahí a llamar fracaso el torneo anterior no podría verse así, tal vez sí por lo que representa Hermosillo, pero no por lo que busca Hermosillo.
Se le llama, lo que hicieron, mirar al futuro; el dejar de depender de los ‘históricos’ que ya rendían a cuenta gotas pero que son muy queridos por la afición, llámese ‘Borrego’ Sandoval, Gerónimo Gil, Chris Roberson o Erubiel Durazo. Este paso (desprenderse de los jugadores queridos) se tenía que dar a fuerzas, renovar el ciclo, y el mejor momento tuvo que ser el anterior, y lo hicieron, es por eso que es una fortaleza para el presente, donde se busca ganar hoy y crear una hegemonía a largo plazo.
La siguiente razón, lo comentamos, es el plantel. Pensando en que los jóvenes ya cuentan con experiencia, ya no digamos la base del equipo, esa que la forman Humberto Cota, Karím García, Luis Alfonso García, Carlos Gastélum, sumémosle a Carlos Rodríguez, Todd Cunnhingham y José Luis Borges y la llegada de Jorge Cantú, que estamos hablando en poder a la ofensiva de mucho respeto.
Y si pensamos en las cuatro apariciones de Jorge de la Rosa y la llegada de Édgar González, y lo que miramos en estos dos encuentros con un picheo ya al menos controlado podemos decir que hay un equipo balanceado, y sí, sabemos que es temprano, pero Miguel Ruiz, Jesús Castillo, Zach Zinicola, entre otros, hacen dar un poco de confianza en algo que siempre ha caracterizado a los Naranjeros, malos relevos, pero al parecer ya no se batallará tanto con eso, en pocas palabras, ya no se ocupará que Édgar González lance todos los partidos y los nueve capítulos.
Otro punto que miro a favor es sin duda Bill Plummer, un manager que ya conoce la liga, conoce lo rivales y que es muy analítico a la hora de tomar decisiones, y lo pudimos ver el año anterior, haciendo explotar el poco material que tenía y que usó sólo desde medio torneo.
Plummer ha demostrado, hasta este momento, ser un hombre pensante, y a diferencia de Magallanes, Bill encuentra balance entre el picheo y el bateo.
La última, de las que pude pensar, es que el formato para clasificar es muy noble, así que no habrá problema para jugar la postemporada, pero así desde inicio, se miran buenas cosas para los capitalinos.
Y no estoy diciendo que otros cuadros como Culiacán, Obregón o Guasave no tengan armas para llevarse el título, pero a diferencia del resto, Hermosillo cuenta con un extra para coronarse; que no les queda de otra, es por eso la importancia que tiene que los jóvenes ya tengan, al menos, un año de experiencia en la LMP.
¡Gracias!
Razones por las que Naranjeros saldrán campeones
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