“Tenemos que lograr el renacimiento moral del país”, aseveró. Por ello, dijo, es este movimiento y esta lucha.
Dijo que los magistrados tienen que pensarlo bien porque no aceptarán argumentos “legaloides”, toda vez que se han entregado pruebas suficientes, contundentes y plenas que demuestran cómo se utilizó dinero a raudales para comprar la voluntad de millones de mexicanos, sobretodo, apuntó, de la gente más humilde y desposeída del país.
El ex candidato presidencial de las izquierdas dijo que fue inmoral esta compra de voluntades y por ello, afirmó, es que quienes dicen haber ganado no merecen gobernar México, “nosotros no le vamos a dar vuelta a la página hasta que no resuelva en el Tribunal, que se invalide la elección y que se haga valer la democracia en el país”.
Refirió que sus adversarios estaban listos para echar andar una estrategia mediática previendo que iban a tomar las calles, pero “se equivocaron”, pues “no nos vamos a suicidar políticamente, nosotros no vamos a arriar banderas, vamos a seguir luchando por principios e ideales”.
López Obrador estuvo acompañado de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, así como por representantes de los comités estatales de Morena, que colocaron alrededor de la plancha del Zócalo carpas con utilitarios que regaló el PRI en la pasada campaña electoral y que serán parte de las pruebas que se lleven mañana al Tribunal Electoral.


