Ciudad de México, 9 de junio.– El fentanilo, la droga que mató al cantante Prince Rogers, se ha convertido en la sustancia de fabricación favorita de los cárteles mexicanos, ya que es extremadamente potente y muy rentable, de acuerdo con las autoridades policiacas y fronterizas estadounidenses.
El artista Prince murió de una sobredosis de opiáceos el pasado 21 de abril a los 57 años. Algunos portales de espectáculos señalaban que el cantante fue hospitalizado por una sobredosis de Percocet (un opiáceo compuesto por acetaminofeno y oxicodona) seis días antes de su muerte.
The New York Times destaca hoy que las autoridades de Estados Unidos advierten que los cárteles mexicanos están utilizando sus propios laboratorios para producir el fentanilo, así como la recepción de los envíos de China.



