En el PRD vaticinan guerra sucia como en 2006, pues según las declaraciones de la secretaria general de ese partido, Dolores Padierna, los tres candidatos están “a tercios” y en “México las elecciones no son de terciopelo”.
Asimismo, Padierna Luna defendió a López Obrador por la queja interpuesta por el PAN en su contra, después de que difundió los puntos de su plataforma electoral en la explanada del IFE, el pasado jueves.
Por otra parte, ambos líderes aseguraron que cumplirán con la cuota de género, pues sólo les faltan 20 diputaciones para cumplir con el 40-60% que marca la ley.
Los perredistas participaron en el Foro de Sao Paulo (FSP), conformado por un grupo de países latinoamericanos con gobiernos de izquierda, que hicieron un pronunciamiento en favor de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador.
El secretario ejecutivo del (FSP), Walter Pomar, aseveró que, con base en la experiencia de las naciones que son administradas por gobiernos de izquierda, “la coalición Movimiento Progresista de México representa la única alternativa viable para hacer de la nación un país de desarrollo y prosperidad sustentada en la paz, concordia, el respeto a los derechos humanos y la justicia, ya que dichos temas son muy necesarios en los tiempos difíciles por los que hoy atraviesa este pueblo”.
Durante la conferencia de prensa, Dolores Padierna dijo que “las izquierdas hemos procurado no cometer errores y hemos sido muy atinados en la estrategia de campaña electoral, y ha sido el único que ha crecido, por eso pensamos que la guerra sucia se nos va a venir otra vez, como en 2006, pero ahora, a diferencia de antes, estamos preparados para ello”.
“No vamos a caer en lo mismo. No vamos a hacer una guerra sucia, no va con nuestros principios ni queremos que esto se vuelva una forma de hacer política, pero sí estamos absolutamente preparados para responder con propuestas y con claridad cada una de las infamias que quieran levantar, porque va a haber, va a haber guerra sucia, y más vale estar preparados… en México, las elecciones nunca son de terciopelo, entonces nunca podrán serlo y cuando se disputan el poder serio, menos son.”
“Otra cosa son las convicciones personales y el derecho a creer o no creer.
“El derecho personalísimo de asistir a actos, a cultos religiosos, me parece que en eso tiene todo su derecho López Obrador, como cualquiera de las mujeres y de los hombres de nuestro país.
“Y por lo tanto, no hay ninguna contraposición entre nuestra convicción de defensa del Estado laico y el derecho a ejercer o a profesar, o no ejercer o creer alguna religión o creencia de cualquier tipo”, aseguró Zambrano.
El próximo 30 de marzo arrancará la campaña en Macuspana, Tabasco, de López Obrador a la Presidencia.


