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InicioNacionalOcupan en Yucatán cenotes como basureros

Ocupan en Yucatán cenotes como basureros

En Yucatán hay registrados dos mil 660 cenotes (cavidades naturales
inundadas de agua), únicamente alrededor de 100 son explotados
turísticamente, en los cuales se observan formaciones rocosas de
millones de años de antigüedad, el brillante color del agua que
contienen, así como la vegetación y aves silvestres que los rodean; en
algunos incluso el visitante puede nadar o bucear.

El resto de estas cavernas naturales no cuenta con el cuidado y la
protección de ningún propietario o autoridad, ello origina que quienes
se encuentran en los alrededores depositen en ellos todo aquello que ya
no les sirve, aseguró Carlos Augusto Evia Cervantes, antropólogo y
profesor investigador de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la
Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).

“Asimismo, un gran número de personas prefiriere utilizar los pozos,
de los que antes sacaba agua, para tirar ahí sus desperdicios, en lugar
de hacer una fosa séptica, lo que resulta altamente contaminante”,
indicó Evia Cervantes.

Entonces, “el agua de los baños y también del servicio doméstico
contamina los cenotes y a pesar de que muchos habitantes de las zonas
rurales de Yucatán acostumbran beber de ellos sin hervir el agua y esto
no es recomendable”, advirtió el profesor investigador.

Además, las “aguas negras” no sólo contaminan estas cavernas
inundadas, sino también el mar, esto debido a que los cenotes están
interconectados por conductos pequeños, que filtran el líquido hacia la
costa.

Hoy, para prevenir la contaminación de dichas cavidades naturales, la
Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente de Yucatán capacita a
guías turísticos locales para que las muestren adecuadamente y ofrezcan a
los paseantes datos certeros relacionados con su cuidado, geología,
arqueología y biología.

“En tanto que la comunidad que vive a los alrededores de los cenotes y
que continúa dándoles diversos usos, ya sea para nadar o extraer agua,
recibe información respecto a la forma saludable de visitarlos sin
contaminarlos”, reconoció el experto de la UADY.

Cabe señalar que en Yucatán existen tantos cenotes gracias a su suelo
cárstico –que deja pasar el agua a través de la tierra–, que provoca
que en el subsuelo se den diversas formas de cavernamiento a lo largo de
la península.

“En algunos cenotes existen vestigios arqueológicos. Sin embargo,
nadar o bucear en ellos es peligroso cuando no se utiliza salvavidas o
el equipo completo de buceo profesional”, afirmó Evia Cervantes.

La mayoría de estas cavidades se ubica en los municipios de Cuzamá y
Tecoh, y sólo dos de ellos tienen protección federal, debido a que se
localizan en el interior de las zonas arqueológicas de Chichén-Itzá y de
Dzibilchaltún.

“Por otra parte, algunos cenotes son de propiedad privada y son
administrados prósperamente, como el de Ik Kil, que gana cerca de 25 mil
pesos cada dos horas. Resultado del número de turistas que lo visitan,
cada uno paga cerca de 80 pesos. Sin embargo, hay otras cavernas
naturales de gran belleza que están en completo abandono, contaminadas y
desaprovechadas”, puntualizó el antropólogo.

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