Si el estado o algún nivel de autoridad en Guerrero no pueden brindar seguridad a la ciudadanía, deben pedir el apoyo a otra instancia de gobierno, con el fin de que sean las instituciones las que cumplan con su papel, y no que la misma sociedad se arme y coordine en los denominados grupos de autodefensa, aseveró el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia Villanueva.
Destacó que el riesgo de que el gobierno local no brinde la protección que los ciudadanos exigen, lo «preocupante» es que estos grupos de civiles, hoy armados, se repliquen en diferentes partes del país y perdure un estado de «ingobernabilidad».
-¿Cuál es el riesgo de que existan estos grupos comunitarios? -se preguntó al ombudsman nacional-
«El que exista una Policía Comunitaria es algo que, sin duda, siempre debe ser bienvenido. Lo que resulta inaceptable es que una Policía Comunitaria decida asumir funciones también de ministerio público, de juez y eventual, de ejecución de penas», contestó.
Agregó que la CNDH está esperando recibir respuesta por parte del gobierno de Guerrero de cómo es que este grupo de civiles fueron dotados de armas, chalecos y sobre todo, bajó qué parámetros y criterios, pues la consecuencia de cumplir con las funciones que le corresponden al estado, se está violando artículos constitucionales como el 17 que «impide a la sociedad hacerse justicia por propia mano».
Durante un desayuno con miembros de la prensa, el doctor Raúl Plascencia también se refirió a que se buscará mayor diálogo con aquellas instituciones y funcionarios que no aceptaron muchas de las recomendaciones de la CNDH en 2012.
Entre las diferentes dependencias con un mayor número de recomendaciones y quejas de violaciones a los derechos humanos encabeza la Sedena, la Marina y las distintas policías.
Para contrarrestar esto en 2013, la CNDH buscará por lo pronto una autorización con las autoridades correspondientes para visitar nuevamente el penal de Islas Marías, pues dijo que no justifica un motín por parte de los reos, pero las condiciones en que viven son inhumanas.


