Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
¿Cómo podría explicarse que Morena en Sonora lidere
preferencias electorales pese al desastre que han significado, con raras
excepciones, la mayoría de sus alcaldes, diputados y funcionarios federales?
¿Cómo entender que en la entidad encabece encuestas el Secretario
con la responsabilidad más demandante y supuestamente más cuestionada?
¿Qué están haciendo bien Alfonso Durazo y la alcaldesa
Célida López, para aparecer como las dos opciones más rentables, ¡dentro y
fuera de Morena!, en la carrera por la gubernatura del Estado?
¿O qué están haciendo mal sus adversarios incapaces de
traducir en simpatías lo que desde la natural oposición, de vez en cuando, reprueban
con rigor casi impoluto?
Y es que, es común desestimar o trivializar sondeos como
el que hoy presenta Massive Caller desde
la desaprobación automática de lo evidente y sin profundizar en la autocrítica
y en los factores ocultos que los
legitiman.
En lo personal, siempre seremos escépticos de estos
ejercicios habitualmente manipulados y tendenciosos, aunque también creemos que
pueden llegar servir como un elemento probatorio más de nuestra realidad
política-partidista.
Como ocurre con la encuesta de Massive Caller, donde Morena aventaja al PRI con más de 10 puntos y
Alfonso Durazo presenta similar ventaja sobre el priista Ernesto Gándara, sin
necesidad de haber hecho público su interés por la candidatura.
Pero, ¿por qué al virtual candidato de Morena no le gana
nadie?
Hay varios factores, aunque creemos que tres son
suficientemente poderosos e ilustrativos:
Aquí sostenemos desde hace tiempo que la oposición está aniquilada por su enorme desprestigio,
desmotivada sin poder sacudirse el fracaso reciente y sometida frente a una
constante amenaza de persecución judicial.
Este persuasivo coctel
imposibilita toda operación, inhibe iniciativas y aplaca cualquier esbozo de entusiasmo.
La debilidad y procedencia de los candidatos oponentes,
caracterizados por su insulsa personalidad y anacronismo en ideas y
estrategias.
¿Qué proyectan Ernesto Gándara, del PRI o Ricardo Bours,
ahora de Movimiento Ciudadano? ¿Quién del PAN, que no sea Antonio Astiazarán,
destaca por su imaginación, consistencia y energía para ser candidato?
Insistimos que la circunstancia actual demanda perfiles de
ciudadanos preparados, arrojados o políticos extraordinarios, sin compromisos
ni antecedentes de corrupción.
El tercer factor tan incontrovertible como explicable, es
la fortaleza electoral, casi intacta, del presidente Andrés Manuel López
Obrador.
Y quien autoindulgente afirme que el 2021 se votará por
los candidatos, no por los partidos, para esconder su deshonra y restarle valor
e influenza al presidente López Obrador, estará cometiendo el mismo error que no
vieron venir en 2018.
Puede haber un resurgimiento, pero se agota el tiempo.
Toño Astiazarán, el ideal para una alianza
Por cierto, leímos con interés la reflexiva entrevista
que el diputado Gildardo Real concedió a los colegas del semanario Nuevo Sonora.
Además de la agudeza política del panista, queda claro
que una parte importante del panismo coincide en la necesidad de conformar una
alianza para enfrentar la fortaleza electoral que aún mantiene Morena.
“Yo se lo dije a Javier –Gándara-, mientras Ernesto
Gándara sea un priista, el PAN no puede apoyarlo”, recalcó el legislador que se
inclina por una alianza ciudadana.
Entonces, ahora sería interesante conocer si el PRI
apoyaría al PAN llevando a Antonio Astiazarán como candidato…
Si se concede que Toño
Astiazarán sería un “candidato ciudadano” y que el PAN no se opondría a
aliarse con el PRI si este los representa, sostenemos que el guaymense es el
ideal para una gran alianza.
¿Será posible?
Neto
Munro, el colmo del
cinismo
Al dirigente estatal del PAN se le puede acusar de muchas
cosas, pero nunca de darle la espalda a sus amigos en desgracia (Padrés) ni de olvidar
o sacrificar a un pariente suyo por equidad y para cumplir su esperado rol de guía
y líder moral de un partido político antagonista.
El señor Ernesto Munro es de esos políticos de boca
floja, de los que se desgarran escandalizados por lo que observa en frente, pero
que cuando se trata de sus intereses resulta de ética y dignidad relajada.
Este día, en conferencia de prensa se le preguntó por las
alternativas que analiza el PAN para el gobierno del Estado, con especial
énfasis en las inapropiadas y desproporcionadas aspiraciones de su hijo Kiko Munro.
“Mi hijo tiene todo
el derecho a ser candidato”, respondió un orgulloso Munro sin el mínimo
asomo de pudor o consideración a otras opciones menos familiares que intentan
competir en igualdad de condiciones.
Neto
Munro
no es más que la muestra de la degradación de los partidos políticos y una parte
representativa que confirma el oportunismo de los que se saben derrotados.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Correo: rodrigosotelo@masmedio.com
Twitter:
@masmedio


